Julia Bereciartu, una chica Moleskine

Navegando con la txalupa por internet nos encontramos con Julia Bereciartu, una ilustradora donostiarra afincada en Madrid que trabaja trabaja para marcas bien conocidas utilizando técnicas como la acuarela, el gouache y la ilustración vectorial, la tinta y el collage en sus trabajos.

Nos adentramos en su web, y vemos que nos encantan sus polaroids, que podemos comprar algunas láminas o serigrafías en su tienda, que el Collage es bastante sesentero Nouvelle Vague y que existen las “chicas moleskine

Sonic Youth: “Sleeping Might Awake”

“I shot a film in Reno just to watch them play”

Sleeping Nights Awake es el resultado del Project Moonshine, un programa que apoya las inquietudes artísticas de los jóvenes de la Reno High School (de Reno, USA) proporcionándoles equipo de filmación, dirección, apoyo y educación para que realicen documentales. Igualico que en España.

El primer trabajo grande de estos imberbes es el largometraje que el domingo se presentó en la tercera edición del Dock Of The Bay: la grabación del concierto que la banda norteamericana dio en Reno el 4 de Julio de 2006

El contenido es sencillo de explicar: Canciones enteras de aquel concierto (En ocasiones era un documental Gaztemaniak!, porque por 6 euros podías ver un concierto de una banda increible) y los casi 10 metros de altura de Lee Ranaldo hablando con mucha cercanía y colaboración.

Sí, también hay frases del resto de miembros de la banda (salvo el batería, que huye hacia Dios sabe donde al acabar el concierto) y otros miembros de su equipo. Una grabación que en manos de cualquier canal televisivo hubiera dado para un reportaje de 4 minutos y que en Sleeping Night Awake se estira hasta los 85 minutos. Pero eso da pie a conocer algunas curiosidades: las afinaciones de las 30 guitarras, el mal rollito con el que acabó Jim O´Rourke en la banda,…

No olvidemos que los realizadores son chavales -de instituto que conocen a Pavement, al loro- haciendo un documental, con vía libre para andar por dentro y por fuera y preguntar a quienes deseen lo que quieran. Aplausos durante 15 minutos en Japón, oye. Sorprende que Thurston Moore se encargara de la mezcla final del audio del concierto de dicho documental, lo cual habla muy bien de la implicación del grupo en este proyecto educativo.

Concierto acústico de J (Los Planetas)

Se presentaba atractiva esta etapa del festival de cine documental musical Dock Of The Bay celebrado estos días en Donostia.

El acto respondió a medias a la inquietud inicial. Porque, como cuando te compras los bollicaos, durante muchos mordiscos solo comes pan y al final te toca el chocolate, tan concentrado que puedes diluirlo en un camión de leche y sacarte de la manga un colacao más que digno.

Y tras este espacio patrocinado por la asociación de marcas oficiales que no fabrican para otras marcas, confirmaremos que la primera parte de la velada se mantuvo bien alta (en los corazones de los acérrimos, quienes tenían el cartón del “10” preparado para las valoraciones al final de cada tema).

Al resto, pues ni fú ni fá ni finfanfún. El fandago, la soleá y el resto de canciones de la primera sección quedaban muy similares entre sí, lastrados por un golpeo de guitarra idéntico y más despistes rasgadores que los deseados que convertían el viaje musical en un traquetreo que inducía la lento pestañeo. El teclista echaba un cable en algunos paseos, pero sus dibujos de teclado apenas se percibían. Para dos días que habían ensayado juntos – J dixit, para uno como gracejo y para otros como realidad palpable- tampoco le vamos a exigir más al corcheas.

En la segunda parte la cosa mejoró, con las versiones (Family, Kevin Ayers), variaciones en la forma de golpear las cuerdas y la recuperación temás exitosos de Los Planetas.Así que nos fuimos con un buen sabor de boca. Pero sin apuntar la fecha con el boli ni guardar en Albal las exquisiteces sobrantes.

[La foto es de Processblack]

NY 77. The Coolest Year in Hell

Y vaya si era un hell. De los buenos. El Bronx medio derruído o en llamas, Times Square tan pacífico como una lucha de valetudo, un Broadway en el que los letreros de puticlub oscurecían los de las obras de teatro y musicales. Bowery repleto de extras de “Cowboy de Medianoche”. Úna grave crisis fiscal municipal. Los clubes de intercambio (super poco apetecibles) y el libertinaje sexual de aquellos años. Y a pesar de ello, o sobre todo por ello, NY se reinventó y sufrió una explosión artísitica.

El Hip hop y los Sound systems en la zona negra, la música disco (Disco Fever, Studio 54) entre la peña más elevada, el CBGB como antro que siempre fue y cuyo mito, de nuevo, ha aumentado su peso real.

Un entrevistado, creo que un Ramone, lo dice: “Allí ibamos músicos a ver músicos. Si tocaban Ramones abajo estaban Blondie o Taling Heads”. La frase también encierra otra de nuestras carencias actuales: ¿Cuantos músicos había en la proyección donostiarra de esta película? A veces equivocamos gustos estilísticos con inquietud, ganas de aprender y de conocer. Y así nos va.

Con el asesino del calibre 44 como nudo central y el apagón de ese año como gran explosión artístico-choricera, la película del canal VH1 refleja estilos muy diferentes pero con algunos puntos en común: Punk y Hip hop muestran la rebeldía que poco a poco ha ido inundando el mundo, la música Disco y el sonido del Bronx ofrecen las ganas de fiesta.

La cinta recoge divertidas aportaciones (la de una actriz porno, la guerra de Soundsystems,…) dando el conjunto como resultando una obra de colores muy brillantes y bastante completa en sus aportaciones.

El sonido de la joven Escocia

“Caledonia Dreamin”, jugando quizás con el título más famoso de la canción de The Mamas & The Papas, es un documental musical de la BBC que recoge la historia del sello Postcard y su legado entre la corriente musical más popera de la capital escocesa (Belle And Sebastian, Franz Ferdinand).

Como todo documental que se precie,  la historia vanagloria el tema principal de su guión hasta límites pelín exagerados para quienes llevamos ya varios años con la cabeza cerca de las Highlands. Orange Juice y el resto de grupos del sello (bueno, Aztec camera no sale ni medio minuto) fotografían una estampa post pogo que con el paso de las hojas del calendario cada vez es más preciosa.

Buscándole hijos cercanos, la trama tirá hacia el sector comercial de todo buen coctel cultural (Altered Images, Associates). Las licencias poéticas se otorgan con más alegría cuando el siguiente paso se asienta en el soul pop blando de Hue And Cry, Deacon Blue y (?¿) Wet Wet Wet, metiendo a los dos primeros (con los majetes Proclaimers) en el saco ideológico independentista de los primeros 90. A primera vista no sé le ve tanto flujo político al armario donde Alan Horne guardaba sus vinilos y sus desfasados libros de cuentas.

Y de repente la historia pega un brinco y se planta en Teenage Fanclub, Belle And Sebastian y Franz Ferdinand. Vale. Guay. Que los Ferdinand son herederos de la Postcard está clarín. Pero..¿Y Creation? No digo que los Pastels (Si 53 & 3rd no es Postcard, tú me dirás…), the Jesus & Mary Chain o Mogwai -formaciones ruidosas con un compromiso político innegable- escucharan los discos de Joseph K como mantras religiosos mientras degustaban sus menus de anfetas deconstruidas al vapor del humo de la fábrica. Pero que Alan Mcgee no salga ni medio segundo en el documental es un fallo demasiado relevante.

Quienes no conocían el movimiento musical norteño salieron bastante contentos de lo que vieron en la proyección del Dock Of The Bay. Los demás también, pero menos.