Elurretan, nada normales

El dúo Elurretan, también en Punk Bacharach o Nahiadance, tiene las cosas muy claras. Aquí van unos extractos de su clarividencia:

  • Lo que nos venden como normal nos parece aburridísimo, da hasta miedo: revival de grupos de los 70-80, grupos que hacen siempre lo mismo, encasillamientos (que si indie, que si pop, que si post-rock…). Un tío como Poch mezclaba todo, se reía hasta de su sombra, mezclaba en una canción rockabilly, krautrock, gritos infantiles, que se yo….
  • Nosotros vemos lo nuestro como algo super natural, y vemos que hay gente que no lo entiende, incluso le molesta (Nahiadance), lo cual nos reafirma en lo que hacemos.
  • Seguimos la receta de Jaume Sisa:  «Si crees que algo va a molestar, hazlo, ese es el camino».
  • Nahiadance es, por encima de todo, un proyecto incorrecto y provocador. Vivimos en la época más conservadora y aburrida de la historia. Si Poch levantara la cabeza se volvería a meter en su tumba. Y sería nuestro fan numero uno. Epatar, esa es la cuestión.
  • Al final pensamos un poco como Ruper Ordorika, que dice que hay solo una canción, y que todas son versiones de aquella, lo del estilo es lo de menos, de hecho es triste que hoy en día el estilo sea un fin, no un medio. Me encantaría que el próximo de nuestro admirado J.C Perez fuera de salsa o de soul. El tío es capaz. Y sería unas canciones cojonudas, muy pop, y lo de menos es el estilo que utilice. Nosotros llamamos pop a casi todo lo que nos gusta, somos así de básicos.
  • No somos nada buenos tocando, lo cual creemos que es una ventaja para componer, por otra parte. Te mantiene en un estado de eterna inocencia!

Conciertos

Punk Bacharach:
21 Febrero. Los Chicos + Punk Bacharach. Le Bukowski (Donostia).

Elurretan:

24 Febrero: Programa de radio “La jungla Sonora” (Radio Euskadi). 1830.
27 de Febrero. Sala Siroco. Madrid. XXX aniversario del programa de Radio 3 “Flor de Pasión”.

Como Hero(d)es

Recorte de apuntes mentales tomados al vuelo sin bolígrafo en la cita sonora de la mayor volumen ejecutada nunca en el auditorio donostiarra.

  • ¿Entradas agotadas desde hace 3 semanas?¿Para Mogwai?¿En Donostia?¿En un auditorio de 700 asientos? No me digan que la vida no tiene aún pequeñas mirillas sorprendentes.
  • Un acierto hacerlo en recinto cerrado. Y sentado.
  • Muchos culos de la época del «Rock Action» y menos del «Young Team/Ten Rapid» de lo que esperaba, aunque sean sus discos más inmediatos. Público moderno y ya treintañero, mezcla de gafapastero benicasino y deathmetalero recién enamorado.
  • Abrimos apartado para los que quieran opinar sobre The Errors, la banda escocesa telonera del evento. Ante el temor de que su oferta (ya escuchada en audio sin mayores optimismos) nos lastrara para la emoción posterior, decidimos refugiarnos en una taberna cercana. ¿Estuvo bien?
  • Merchandising: No eran todas feas, pero faltaba Blur Are Shite 😀
  • Hay cierto paralelismo, aunque seas escocés y tu liga sea de 12 equipos aguerridos, entre su música y el toque de ese Zidane al que le musicaron un documental.
  • Primera sentada: ¿Todas las bandas escocesas tienen una bandera de su región en el Marshall, o es que el mismo ampli es utlizado por todas ellas? Que no falten nunca el par de bufandas del Celtic. Pero la birra parecía Heineken, no Carling.
  • Mogwai son una pandilla de onanistas sonoros que se tocan siempre en una misma dirección y que siempre alimentarán los rumores sobre sus malas relaciones. En todo el concierto se miran menos que Morrissey a sus efebos.
  • Quizás por eso me siguen aterrando y sorprendiendo las explosiones que en Donostia se mostraron en «Like Herod«. El estatismo físico con el que detonan esas partes mantiene un atractivo escalofriante.
  • I had a dream: «Mogwai Fear Satan» y «My Father My King». Pellizco. Despertar. Nada. Tampoco importa mucho. Aunque pienses que los madrileños son unos afortunados.
  • Al final el susto sonoro (había rumores de que habían solicitado el triple de graves de lo habitual) se quedo en sobresalto infantil. Nada que ver con aquella visita a la Jam de Bergara. No hubo pantallas hacia el exterior, y todo el sonido que se escuchó provenía del material de la banda
  • Sus tapones deben ser una marca registrada. Se supone que, al menos en los ensayos, sonarán sin frenos auditivos. Resulta extraño pensar en crear semejantes tortazos sonoros con los oídos algodonados.
  • Nosotros probamos los nuestros. Poco tiempo. Quitaban muchos matices. Gracias a Dios, el pitido de ayer ha desaparecido.
  • La lista, de la que hace años dejamos de recordar los títulos y en la que abundaban obras de su último disco, está bien construida: Arranque y cierre pre bis muy potente ( el estirado Batcat) y con regusto viejuno (Like Herod). Lo demás, capas y capas de volumen que no ruido en la que sigue siendo muy atractivo y más tranquilo que antaño cerrar los ojos y escuchar las variaciones guitarreras de los 3 ejecutantes.
  • My Bloody Valentine trabajaba la melodía. Mogwai, sin hacerle ascos, lo hace con la estructura.
  • Algunos crescendos tienen un final extraño: El alud comienza a hacerse cada vez más grande y explota e un distorsión bastante aguda que baja muchísimos decibelios la progresión. ¿O es que nuestro cuerpo pedía más y más?
  • El final girando los botoncitos, simplemente estridente, se lo podían haber evitado.
  • Stuart Braithwaite, cabrón sonoro, vudú auditivo, es la persona que toca la guitarra en los espacios en los que no bebe cerveza.
  • En Mogwai si no tocas acordes te echan del grupo. Sí, claro, el bajista Dominique Aitchinson también los toca. Más que tocarlos, los masajea con el potenciómetro rozando lo ilegal.
  • Hay cierto romanticismo que no sinfonismo en las composiciones de la última época. Creo que contención no es la palabra adecuada. Quizás evolución lo sea. Una evolución que hace que no llores ausencias, sino que disfrutes de las novedades.
  • En ocasiones sigue pareciendo slow-heavy o como si hicieras slowcore con 25 pedales y una afinacion un par de tonos por debajo de lo habitual.
  • Eso hace que los 75 minutos del concierto te parezcan 45.
  • Jamás había visto un batería que tocara sobre un taburete con respaldo.
  • Sensación más relevante: Volvería a ver el concierto hoy. Y mañana. Aunque fuera el mismo. Para buscar otras esquinitas que se me pasaron por alto ayer. Para disfrutar de nuevo.

Tom Waits en Donostia. Una crónica abierta

A la espera de un comentario sobre el verdadero concierto in de la noche del sábado :-D, abrimos este espacio a nuestros sufridos lectores para que nos cuenten de primera mano, en euskera o castellano, lo que les ha parecido el concierto de Tom Waits, el salvador de tiendas como Pimkie o la peluqiería Fresh de Donostia.

¿Valió la pena?¿fue caro para lo que costó? ¿Hubo cacheos de aeropuerto norteamericano?¿Alguien fue a entrar pelín tarde y no le dejaron?¿La gente fue a ver o hubo más que asistieron para dejarse ver?¿La selección de canciones fue buena?¿Hubo bisex, perdón, bises?¿Al final los rumores eran ciertos y Bruce Springsteen salió a cantar un tema?

Como siempre, ustedes dejan lo suyo en comentarios y yo lo voy poniendo aca cuando la caraja me deje.

Paso a responder a sus preguntas y de paso aprovecho para autopromocionar el comentario que he colgado en mi blog. Están ustedes invitados.

¿Valió la pena?
La valió, ya lo creo, como pocos conciertos que un servidor haya visto.

¿fue caro para lo que costó?
¿Caro? ¿En un mundo en el que se vende un móvil a 360 euros? No sé, igual para alguien sí. Olvidaré el precio en un par de días y recordaré el concierto de por vida.

¿Hubo cacheos de aeropuerto norteamericano?
Pssá. Había unos de seguridad a la entrada anunciando que no se podían meter cámaras y así ,y la gente decía, no, por dios, qué cosas tiene usted y tal. Una vez dentro, todo quisqui sacaba la cámara. Pedían el DNI del que había comprado la entrada para ver que coincidía con el número del ticket. No era necesario que el titular del DNI y la persona que lo portaba fueran la misma.

¿Alguien fue a entrar pelín tarde y no le dejaron?
Lo ignoro.

¿La gente fue a ver o hubo más que asistieron para dejarse ver?
Para mí sorpresa, la inmensa mayoría de la gente fue a ver. Quizás a partir de cierto precio los exhibicionistas se cortan. No lo sé. Siempre hay gente descontextualizada. Por ejemplo: estaba Coque Ronaldo. ‘¡Adiós, papá!’ y todo eso. Supermajo.

¿La selección de canciones fue buena?
Para mí, casi diría que eso fue lo mejor, pero mentiría: lo mejor fue la interpretación que hizo de cada una de ellas.

¿Hubo bisex, perdón, bises?
Los hubo. En total, una media hora.

¿Al final los rumores eran ciertos y Bruce Springsteen salió a cantar un tema?
No, parece ser que andaba por ahí, de paseo y que volvió al hotel a eso de las diez y media.

Espero haber saciado su curiosidad.
Un saludo.

El Jukebox

 

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