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Categoría: Reportajes

Ttan Ttakun Irratia : Guateque hasta el alba

La radio libre ubicada en Donostia celebra su novena fiesta este fin de semana con conciertos y sesiones de DJ hasta altas horas de la madrugada.

Contra la flojera, acción. Ese parece ser el impulso principal de los capitanes de Tan Ttakun Irratia. Asier Mendizabal, locutor y coordinador general de la empresa, nos responde de manera más melódica: ‘Como cantaban Afonía, “ésta es la generación del Burger King y la Playstation”’.

Desde la emisora del barrio de Egia, definida como ‘la radio libre en euskera’ (‘no somos una empresa comercial, las decisiones se toman en asambleas. Y la única condición es que los programas se realicen en ese idioma’), se proponen variadas emisiones radiofónicas para despertar de ese letargo desde el 106.8 de la FM y el portal web ttanttakun.com.

Internet les ha permitido abrirse a todo el mundo. ‘Ha sido un salto importante. Nuestra radio esta enfocada a Donostia. Llegamos de forma analógica hasta Tolosa y Ondarroa. Ahora con el puntocom no hay límite. Eso nos da vidilla, pero no pretendemos competir con ninguna empresa. Yo me lo paso bien haciendo mi programa aunque no me oiga nadie’.

La programación de TTI es joven y abierta. Con músicas de mil estilos – punk, tecno, rock o jazz- y magazines como el denominado «Eguerdiko ahotsa». Eventos de periodicidad semanal o diaria realizados por una veintena de personas de entre 20 y 40 años. Músicos o relacionados con el mundo melódico. Informáticos o economistas. Aficionados o estudiantes que, en ocasiones, aprovecharon el trampolín y ahora andan en empresas de comunicación más grandes y potentes. Sin olvidar el lado formativo y de barrio, con la aportación de los alumnos de la ikastola Aitor.

Suponemos que estos últimos serán los únicos que tendrán problemas para entrar –por la edad mínima de acceso- a la novena fiesta de su querida radiofrecuencia, una aventura amateur que ya cuenta con quince años de andadura. El evento se celebrará mañana sábado en la donostiarra sala Gazteszena, la cual se dividirá en dos salas para presentar al largo elenco de artistas.

Escenarios participativos

El acto, cuyo pistoletazo de salida está previsto para las once de la noche, se ha organizado siguiendo las participativas normas de la empresa organizadora: ‘Todos los años ponemos un encargado de cada escenario, y el criterio de selección depende de ese responsable. De ese modo ha habido años en los que el funk y el reggae han tenido mucho peso, y otros en los que el punk fue determinante. Este año despuntan el rock y el ska’.

Mid_e 2010: Al alegre corte moderno

Diseñadores textiles y discjockeys que aunaban imagen y sonido protagonizaron el acto que complementaba la octava edición del festival MID _E celebrado en el Teatro Principal de Donostia. Un certamen que busca llevar un poco más lejos, entre transgresiones y riesgos, la idea de modernidad, vanguardia, futuro, coolness, creatividad o como quieran ustedes llamarlo.

El Videojockey XU, disfrazado para la ocasión, tuvo dos sesiones. En la primera, vestido de ¿murciélago?, le pegó a la música electro europea. Hubo momentos caleidoscópicos, pero abundaron los dibujos animados en blanco y negro, con especial cariño por el reino animal. Algo que el benevolente compañero de silla, en un alarde woodyallenesco, definió como «no sé si es una alegoría de Rebelión en la Granja o un anuncio de Clan TV». Ya saben, los videojockeys, esos grandes incomprendidos.

El diseñador eibartarra Roberto Etxeberria presentó diez trajes en dos tacadas. El primer pase, oscuro, homenajeó al clasicismo de manera libertina, con cortes imposibles, gabardinas de espalda abierta, una chaqueta de mangas cortas probablemente inspirada en el videojuego Assasin’s Creed y largos chalecos por debajo de las cazadoras. Muy pret-a-porter, pero poco pret (telas bastante holgadas) y mucho porte(-r) en los germánicos modelos masculinos que paseaban por los pasillos del teatro.

En la segunda pasada nos fuimos de safari moderno. Tonos más ocres y claros, con el contraste de los pantalones cortos sobre troncos trajeados. También hubo gabardinas de lino cortadas alegremente a distintas alturas. Un puntazo la cámara que mostraba las bambalinas del desfile, con los modelos cambiándose de ropa y preparándose para salir.

Comer, beber y bailar en la isla.

Uno de los planes más novedosos de la Aste Nagusia 2010 se celebra cada noche en la Isla Santa Clara. La cerveza Amstel, el patrocinador más musiquero de todos los que apoyan las fiestas donostiarras, ha montado un pequeño oasis con bebida gratuita, picoteo y música excelente al que se accede por invitación o sorteo. Nosotros nos acercamos el pasado domingo, y esto fue lo que vimos, bebimos y bailamos.

La cita arrancó en el puerto donostiarra. A las 21.30 horas accedimos a uno de los barcos que realizar los desplazamientos entre la capital y su isla, contratado para la ocasión por la empresa organizadora. Tras un breve paseo marítimo, los 50 elegidos llegamos a destino bajo una lluvia de pompas de jabón sobre sones imperiales: Los tonos de La Guerra de las Galaxias, pinchados por el discjockey de la noche, el inconmensurable Guille Milkyway. Dj Amable y él, dos figuras del rejoneo melódico, son los encargados de poner canciones en estas fiestas.

Nos trasladamos al acotado situado al final del bar. Allí hay dispuestas mesas especiales con cervezas incorporadas. Y comienza el pase de modelitos (de nueva cocina vasca). El catering ofrecido fue tan completo como exquisito, cerrado con una porción de chuleta asada al momento y postres que harían saltar cualquier medidor de diabetes. La música, ese pequeño olvidado cuando el deporte central es estirar el brazo para adquirir alimentos, completó la velada con composiciones ambientales de elegancia supina: Easy listening nada convencional, canciones de cubeta de discos llenas de polvo, temas de Indian Vibes…

Noche de vino y colas en el playa.

Terminó el Escenario Verde con éxito total de público con Divine Comedy y los ‘Pains’. Estos últimos, ‘The Pains of Being Pure at Heart’, abarrotaron la Zurriola con sus pop guitarrero y repitieron cien veces su adoración por San Sebastián y el kalimotxo.

De quitarse el sombrero. El bombín, en este caso. Neil Hannon, el gurú del grupo Divine Comedy, uno de los mejores compositores de pop de los últimos 20 años, ofreció el concierto más sobresaliente de toda la zona gratuita del Heineken Jazzaldia 2010.

¿Cómo demostrar tamaña afirmación? Pues alucinando con la oferta: un solo, un piano y una voz en un escenario abierto e inmenso, el del Escenario Verde en la playa de la Zurriola, atacando canciones cuya ejecución erizaba los vellos.

Melodías eternas que el sencillo acompañamiento elevaba a los altares del pop, un sitio que ya ocupan Burt Bacharach y el resto de gentlemen’. Neil Hannon, un menudo ‘entertainer’ (o viceversa) que nunca pierde la elegancia británica. Si Jarvis Cocker (el cantante y lider de Pulp) escribe sus canciones con boli y papel, este irlandés lo hace con una pluma de ave y tinta china.

Arrancó con su mejor canción de los últimos años (‘At The Indie Disco’), un gesto de confianza. Le siguieron versiones de MGMT, bailes jocosamente autocriticados, sorbos de una copa de vino (en la que se volvía a servir de la botella) entre temas y chistes en mitad de las partituras. Interpretando algunos de sus clásicos como ‘Everybody Knows That I Love You’ y ‘Tonight We Fly’ y derrando su noche con ese ‘Can You Stand Upon One Leg?’ y su falsete de 30 segundos ejecutado entre gestos desenfadados para asombro del público.

Aunque para comedias divinas, las de las colas de los baños portátiles. Por mucho que abunden los evacuatorios, las aglomeraciones traen consigo filas más o menos eternas. Era muy divertido fijarse en los bailes involuntarios de la gente, buscando retrasar lo máximo su inscripción en la cola adelgazante.

Pop imberbe de Nueva York con ‘ The Pains of Being Pure at Heart’

La noche se cerraba -exceptuando las versiones ‘topolino’ de la The New Swing Orchestra y un excelente Antoni Tosmos Trío- con la actuación de The Pains Of Being Pure At Heart. Una imberbe banda de Nueva York que ha resucitado los años 90 más ‘indies’. Bebiendo directamente de formaciones candorosas y/o ruidosas como Jesus And Mary Chain, Ride, My Bloody Valentine o New Order (por nombrar algunas que ustedes pueden conocer), su pop guitarrero y melódico caló entre el numeroso público presente.

Alucinando bajo la lluvia.

Las nubes que se posaron sobre Donostia dejaron un poco de agua y toneladas de deliciosas músicas del mundo, con los japoneses Shibuza Shirazu Orchestra como reyes absolutos del Jazzaldia.

http://www.flickr.com/photos/ascafon/4271474355/

A nuestro certamen musical veraniego pueden venir solistas virtuosos. Creadores únicos. Formaciones en forma. Viejas leyendas. Gentes en conciertos alimentarios. Tocando jazz, pop, soul o drum&bass. Pero ninguna – repito, ninguna, jamás, nunca- será como la Shibuza Shirazu Orchestra. Su concierto, que sirvió de cierre a la jornada inaugural del Jazzaldia, fue demencial, increíble, imponente, lisérgico, feliz, deslumbrante, disparatado. Y todos los sinónimos elevados y emocionantes que se les ocurran.

Un señor pintando un dragón en un lateral, una ‘banana dancer’ (señora con dos plátanos gigantes en las manos), un bailarín de ‘Butō’ que se subió por la estructura en la parte final de la velada, un cantante-animador vestido de algo similar a un luchador de sumo, videoproyecciones sicodélicas y ‘korrikalaris’, un gigantesco dragón de helio que se paseó por el público en la canción más hermosa de la noche…

Todo dirigido por Fuwa Daisuke, el director de orquesta que devoraba – y fotografiaba al mismo tiempo- el jamón serrano de la zona de invitados. El encargado de dirigir la soberbia ‘big band’ de mil y un sonidos: Ska, soul digno de James Brown, sinfonías de Lalo Schifrin, gitanadas de Emir Kusturica, pop, jazz, rock guitarrero. Una mezcla arrabalera digna de las fiestas de nuestro barrio que sus manos se convirtió en el concierto más impresionante que verá el Heineken Jazzaldia en años. O siglos.

Nada que reprocharle al resto de la noche. Mari Boine fue una delicia melódica. Con un euskera fluido que ya quisieran para sí nuestros políticos de barnetegi, la cantante sami ahuyentó la lluvia con su voz recia y delicada. Una banda impecable que deslizaba armonías mediterráneas, jazzeras y norteñas, mantras indio-lapones que hipnotizaban a los asistentes.

A la misma hora, los experimentales Supersilent convirtieron la carpa Heineken en un acto diurno del festival de música electrónica Sonar. Duramos pocos minutos. Por decirlo de manera adecuada y educada, no era el día. Aunque los hubo que salieron sin pisar el suelo.

Hondarribia Blues 2010: Un premio a la asistencia.

Solomon Burke protagonizó el sábado por la noche el Hondarribia Blues Festival

Recuperamos, en formato breve, algunas sensaciones que nos dejó el populoso sábado del Hondarribia Blues Festival:

Una buena idea: Montar un concierto didáctico para los más pequeños de la casa. Además de enseñarles los principios elementales de una música tan sencilla y básica como el blues por medio de juegos, los padres pueden disfrutar de actuaciones musicales en horario de tarde.

La gente del Hondarribia Blues Festival acertó de pleno con la propuesta. Los miembros de la banda The Cash Box Kings fueron los encargados de catequizar a los presentes con mucho diálogo y buena música.

La organización repartió armónicas a los churumbeles. Lo que podía considerarse un «arma de destrucción masiva» en algunos ambientes (decenas de nenes generando sonidos vuvuzélicos) fue al final un divertido recreo.

La chavalería siguió razonablemente bien las indicaciones del maestro de ceremonias, un norteamericano con un castellano más que correcto. Curiosidad: Los pasajes traducidos al euskera eran los más respondidos por los menores.

Garitos al aire libre: Integrar en tu urbe los distintos escenarios atrae a los curiosos y hace más llevadera la vida de los seguidores acérrimos. Si además pones al alcance de su mano a formaciones que en la cercanía ganan toneladas, la fórmula es perfecta.

El dueto compuesto por Fede Aguado y Osi Martínez fue de lo mejorcito que pudimos ver el pasado sábado. Curtidos en las catacumbas madrileñas, su acto fue canalla y divertido, sabiendo airear su blues con country, folk optimista y mucha caradura.

Los Reyes del KO también ganan en las distancias cortas, sin que eso signifique que les den vértigo las alturas. Su actuación en la Plaza del Obispo, con colegas invitados y abundante diversión sobre el tablado, fue más radiante que la de la víspera en La Benta.

Hondarribia Blues 2010: Hondarribia, la capital del blues

El arranque de la quinta edición de este festival musical se llenó de público para disfrutar de las actuaciones de grandes músicos como Magic Slim.

Tras un par de días de toma de contacto, con fiestas inaugurales y proyección de películas, el viernes comenzaban las actuaciones musicales de la nueva edición del Hondarribia Blues Festival.

Una muestra que sigue manteniendo un idilio con los asistentes, ya sea por las músicas que en él suenan, la gratuidad de todos sus actos, la bonanza meteorológica que le suele acompañar o la belleza de la postal que todo lo envuelve.

La tarde empezaba con dos eventos programados para las ocho de la tarde. Los andaluces The Blues Hackers inauguraban el precioso y coqueto escenario de la Plaza Del Obispo ante un numeroso público. En formación de cuarteto y con cantares ingleses, su colección de estándares agradó a los oyentes hasta provocarles más de un baile de salón digno de una boda danesa.

Dejamos su actuación a medias, porque a la misma hora había dado comienzo uno de los actos más curiosos del certamen. En el tablado de la céntrica Calle San Pedro, a la altura de la sociedad Azeri, Philippe Menard ofrecía su recital como ‘hombre orquesta’.

El francés, que curiosamente también eligió el idioma de Shakespeare para expresarse, monta un elegante tinglado para su actuación, presentando unas herramientas de pura ingeniería. Con un pie toca el bombo, con el otro la caja, el charles y un plato, sopla la armónica, canta y rasga la guitarra.

Sus animosas composiciones tuvieron momentos de recuerdo a Jimmy Hendrix y otros grandes popes del blues-rock. La salva de aplausos final confirmó lo acertado de su contratación, aunque la hora y media de concierto se nos antojara algo extensa.

Festibaila: Bailando sobre la tabla

El festival de pelis surferas Surfilm Festibal presenta su versión más musiquera, nocturna y alevosa en la sala Gazteszena de Donostia.

Los ingredientes de Festibaila 2010, el certamen musical con el que los promotores del Surfilm Festibal cierran su programación nocturna hoy y mañana tras el repaso fílmico a las más importantes producciones surferas del año, derrochan brío y amoríos negros.

En estas dos jornadas el escenario de la sala de la Calle Baztan nº 21 se llenará de ritmos humeantes (Lone Ark), cadencias jamaicanas (Novato), hip hop selecto (Rapsus Kley), pop agitado que no revuelto (NudoZurdo), africanismos (San León) y mucha música de baile (Dj Graham, Makala, We Are Standard).

Hablamos con el último de los grupos nombrados. Los chicos de Standard están de actualidad por mil y un cuestiones: Conciertos en Londres, el futuro disco de remezclas que ya ha salido nombrado en la omnipresente publicación Pitchfork, el concurso popular de reelaboración de canciones, los numerosos conciertos que van a dar en Guipúzcoa en las próximas semanas,…

Pillamos al cantante de la banda,  Deu Txakartegi, haciendo la maleta para partir rumbo a Londres, donde hoy ofrecerán un concierto en un barco como presentación de su último CD, el homónimo “We Are Standard” recientemente editado por aquellas tierras. “Inglaterra se nos estaba resistiendo y era de esos sitios en los que nos faltaba tocar. Con las ganas que tenemos, seguro que va a ser una fiesta. Tenemos que devolverles lo que nos llevamos cuando grabamos nuestras últimas composiciones allí”.

Si el mundo sigue girando como hasta ahora, seguro que no es su último aterrizaje en Heathrow. La gente de Pitchfork, el medio musical más relevante de los últimos meses, la revista con mayor creación de hypes por minuto del mundo, ha colgado la remezcla que John Talabot realizó del “Dont’ give up” de los vizcaínos. Una fotografía bastante house, madchesteriana y ligeramente grower. La canción ya se puede escuchar en el Myspace de la formación vasca.