Qué hace un popero como tú viendo un docu como este

Es complicado no querer a Los Burning (con “u” para los que nacieron en la Dictadura y con “a” los más jovenzuelos): Aunque lo tuyo sea el arpa o el pop de mirarse a los pies, la carrera vital – nunca mejor dicho- de este grupo de La Elipa (Madrid) ha sido un cross sobre grandes barrizales y pequeños sprints que les pusieron en cabeza de eso que se ha llamado música, rock, nacional o todo junto.

El “Noches de Rock And Roll” que emitió anoche La 2 – ay si no fuera por ellos dónde andaría la difusión creativa…- se centra en el concierto especial que el grupo madrileño ofreció en el Wizink Center el 9 de mayo de 2015. Fecha relevante en la historia de la banda, por motivos funestos, y que se comentará más de una vez durante la emisión.

El metraje se centra en ensayos previos a esa gran fecha, y charlas de bar con Johnny Cifuentes. En unos y otros sale una lista de colaboradores y amiguetes , famosos casi todos, que darían para llenar un vagón de Cercanías.

Todos y cada uno de ellos confirmando que los encuentros con la banda han sido un paso muy importante en sus carreras personales. Loquillo dictamina, Colomo (director del docu) acerca y apuntala, los amigos de Cifu aterrizan la narración y la familia del teclista le pone la nota narrativa cruda, dura y afectada. Todo intercalado con portadas de discos, grabaciones pretéritas, vídeos de cuando paseaban por la tele, botas, pinturas faciales y maqueos glam

Sobre todos esos momentos emerge la sonrisa de Cifuentes, perenne, feliz mientras prueba la canciones con los invitados en el propiop Wizink y en un local que podía albergar un 747 sin problemas. Un autor que nunca ha perdido su sentido de pertenencia a un barrio, y una música, que ha ido cambiando con el paso de los años. Levantando la mano cuando toca sacar pecho, superviviente y peleón cuando los miembros de su banda iban vistiendo trajes de madera de pino. Orgulloso de un camino irrepochable que, según contaban, se ganó el respeto de Berlanga, Olvido Gara y resto de repeinados de La Movida. Probablemente sea la banda que mejor ha envejecido de nuestro panorama. Siempre fiel a unos principios marcados por los Stones gobernara quien gobernara en el país – sonoro-.

AMA anuncia nuevo disco para el 2020

ama

Lo que era un rumor en la ciudad comienza a confirmarse. La banda donostiarra compuesta por los hermanos Javier y Borja Sanchez prepara el lanzamiento de su nuevo álbum. Un disco que se alejará de los cánones pop habituales del pop donostiarra para adentrarse en terrenos más contundentes. Así nos lo confirman desde el cuartel general de la banda. “Hemos sentido la necesidad de recuperar los orígenes contestatarios de nuestra urbe. Muchos nos acusan de capital burguesa y cara, que si pintxitos, que si la bahía. Algo con lo que nosotros hemos cargado en nuestra mochila sin realmente serlo. Ya sabéis, el Donosti pop, las bicicletas, los cafés, los paseos. Ni que fuéramos Kilian Jornet… Pero siempre ha habido un movimiento que luchaba contra esa clase media-alta y nos hemos sentido parte de ella. Ha llegado el momento de sacar la cabeza”.

Para ello, han desempolvado sus discos de los Ramones (“En casa los ponemos sin parar, como los de los Stooges. Pero no podemos decirlo por aquello del “qué dirán”. Ya nos hemos cansado. Salimos del armario del indie”), una banda a la que homenajean en la portada del nuevo CD- atentos a las letras usadas para el nombre del grupo- . “Hemos querido fusionar nuestro antiguo amor por Postcard con la sencillez impactante de los neoyoquinos en su Rocket To Russia.”.

No son los únicos nombres que ahora salen a la palestra. Como bien demuestra la carátula que hoy estrenamos, otra de sus nuevas inspiraciones viene de “Sanchis y Jocano”, el dueto donostiarra que hizo “La crónica de San Sebastián”. “Nos encantan”, afirman desde el cuartel general amatorio. “Nos gustan tanto que habíamos pensado cambiar el nombre del grupo ahora, con el nuevo enfoque, y llamarnos Sanchéz y Jocano. Además quisimos sacarnos la foto en la calle de nuestro familiar Sánchez Toca. Una frase para confirmar que vamos a pasar de arpegios y cuerditas para pillar la púa, la guitarra de flecha y el pedal de distorsión”.

El combo anuncia que para ganar en nervio y músculo, y siguiendo en ejemplo de Bullet Proof Lovers, su formación se completará en directo con nombres ilustres de la escena rock donostiarra. Por de pronto ya se encuentran ensayando en los locales de NCC y Discípulos de Dionisos, lo cual les ha inspirado en las adaptaciones de las viejas tonadas. “Por ejemplo, “tierra y sol” será ahora “tierra y rock”, y “los turbulentos” irá por el lado Burning”. Aunque no han querido confirmarlo, se rumorea que la masterización ha corrido a cargo de Ross Robinson (KoЯn, Limp Bizkit, Deftones, Slipknot).

El nuevo trabajo verá la luz a mediados del 2020 (“queremos llegar justo para el Viña Rock, que será nuestro gran estreno”) de la mano del sello de Mariskal Rock. El disco llegará precedido de dos singles aún sin título y se estrenará en exclusiva en la web Ruta 66.

Menudo espectáculo de ley

Algunas notas de volea sin adaptar muy bien el cuerpo sobre la nueva ley de espectáculos que planea el Gobierno Vasco

El punto más escamoso es el de la posibilidad de poder hacer solo un concierto al mes, o doce al año. Máxime cuando se habla de gente que actúa por voluntariedad. No nos engañemos, si la música en vivo en locales pequeños diera dinero toda la Fermín Calbetón estaría llena de Bukowskis. Y no es así.

Supongo que reglar polideportivos, discotecas y otras plazas de gran cabida es justo y necesario. A pequeño nivel la cosa parece desmadrarse un poco. Tirando del paralelo ejecutante, es como desear que todos los músicos estén dados de alta en Seguridad Social por concierto cuando en total se cobra 150 euros. Tirando de paralelismo deportivo es como querer hacer que los entrenadores de juveniles tengan una nómina. ¿Recomendable? Mucho. ¿Asumible? Difícilmente.

El mayor problema, como con los autobuses de servicio público que quieren recortar frecuencias, como en los bidegorris que de repente se cortan o te mandan a una vía llena de camiones, es que los gestores no hacen uso de lo que reglan. ¿Cuántos de los firmantes han asistido a un concierto en un bar en los últimos doce meses? Sin contar el acústico en el batzoki o la casa del pueblo presentando la candidatura.

Intuyo que la cosa es el modelo de ciudad que se busca. En Donostia está bastante claro, dado que van a derruir medio ayuntamiento para que Turismo tenga sus oficinas centrales en plena Ijentea 1. La apuesta no solo está clara, sino que rige los designios. Barcelona y Madrid, que nos sacan millas en esto de los visitantes, guardan al menos un hueco para sus ciudadanos. La capital catalana, ese nido de rojos separatistas, tiene varias leyes que buscan defender los actos pequeñitos (aunque luego pasa lo que suele pasar) . Madrid, caldo de bolcheviques, te da una ayuda en el IBI si tu empresa realiza actos culturales.

¿Y Donostia?¿ Y Euskadi? Pues feo panorama, siempre que te alejes un poco de los pintxos y los pisos turísticos. Y en esa categoría también entran los macrofestivales de verano.

El ciudadano ya no interesa, salvo que quiera funcionar como un turista. Por eso pienso que se debería apoyar más a sus votantes, que son quienes hacen mover el dinero y les eligen. Es necesario: Si no la próxima vez que quieran aprovechar la cantera local para sus promociones hosteleras no van a tener dónde pescar. Y todo eso en una ciudad que fue Capital Europea de la Cultura. ¡Menos mal!

Por cierto, Donostia ya ofrecía la posibilidad de ofrecer conciertos donde te de la santa gana siguiendo los pasos administrativos.

PD: Echo de menos alguna opinión/declaración de Musika Bulegoa, como receptor de los futuros profesionales del ramo.

PD 2: Esto no es más que una opinión. Espero la tuya.

El orgasmo de Vetusta Morla

Llevo unos días dándole vueltas al tema de Vetusta Morla y su brutal reventón popular. Meter 38000 personas no es moco de pavo. Muy pocos en este país, grandes o medianos, pueden hacerlo en este 2018. Mire usted las fiestas populares cercanas, ese cementerio de nuestros gustos cuarentañeros, y me dice un evento de un solo grupo en el que llegue a haber/a ver a la mitad de esos contados…

Si esta vez me he parado a pensar es porque tengo algunas características en común con sus funcionamientos. Un grupo que se lo ha autogestionado todo. Que es, más o menos, su marca. Una formación que ha empezado tocando en bares para ir subiendo durante más de una década hasta este momento de orgasmo popular. Pero

Algunas impresiones personales basadas en algunos vistazos al mundo

1.- Esta semana visitan el Guggenheim. El reventón de Madrid hara que, si todavía quedaban entradas, estas se agoten sí o sí. Funcionamos por impulsos y por aceptación social. Si algo es número 1 se vende más que si no tiene la pegatina que acredita ese hecho. Y ellos son, ahora mismo, parte de ese top con todos los honores.

2.- Leo en muchos sitios que este éxito vendrá bien a los “indies”, y me echo a temblar. Porque no le veo una herencia clara a la idea. Es como el efecto Myspace de Artic Monkeys. Por tener una cuenta ahí no te fichaba una multi. Y por autogestionarte todo tampoco te fichará una multi. Esos años locos de la burbuja ya pasaron, y no hace falta recordar los efectos terribles sobre la mayoría de los grupos musicales. La razón de su llegada a ese espacio popular es su música, que cuenta con las suficientes características de ser asimilada/disfrutada por el gran público. Como en todos los orgasmos, si uno lo tiene no implica que su primo lo vaya a tener.

3.- Veo mucho más claro que Vetusta haya conseguido invitación para entrar en ese olimpo de in-ears, pruebas hechas por “pipas” y pantallas con vídeos sincronizados que el hecho de que su elevación favorezca a los pisos inferiores. El hasta ahora Botones – o jefe de planta- puede entrar e instalarse en el sofá de la fiesta de los oligarcas. Que se defienda esa idea de “todos podemos ser presidentes del gobierno” o “todos podemos tener orgasmos con la gente que deseamos” me parece más propia de promotores musicales, vendedores de merchandising, vendedores de seguidores, ETTS musiqueras y resto de empresas paralelas a la creación.

Fino Oyonarte: «Sueños y tormentas»

Qué gozada es escuchar discos de madurez. Obras en las que el autor parece haber alcanzado su lugar en el mundo, o uno de ellos. Canciones en las que todo suena adecuado, precioso, sublime y atractivo, ya sea techno duro o música de cámara.

Toparse con uno de esos discos no solo alegra los paseos y las escuchas. También hace que todo siga mereciendo la pena. Lo de tocar, crear o perder el tiempo silbando ahora tiene una nueva meta: “ojalá pueda llegar ahí algún día”, te dices.

  • Con esa naturalidad, con esa cercanía, con esa timidez y, a la vez, orgullo mudo.
  • Con esa asimilación de la falta de vergüenza, con ese amor por los grupos (Nick Drake, Elliott Smith, hasta La Buena Vida/Amateur. Y los que tú quieras poner y yo no haya visto tan claros) que hace que se te cuelen los vapores de otros arpegios.
  • Con esa fantasía de las canciones atemporales, tan buenas para temporales (“La deriva”).
  • Con ese mensaje sincero, ese gran valor, que transmite y transciende.
  • Con esas letras, hoy dobladas quien sabe si por alguna timidez en la exposición, que sobresalen sin destacar en la mezcla.

Unas cosas y otras harán que este disco supere la manía de que los CDs duren 6 semanas. Es, será, debería, ser uno de esos trabajos que influirán, se disfrutarán y se venderán en 2019, 2027 o el siglo XXIII si hay algo más que amebas y hielo en el mundo hispano.

No hay rabia por la ausencia de ventas, aunque da pena que donde tu ves belleza máxima, producida con un cariño mayúsculo, otros no pueda ni acceder a ella en estos días urgentes. Yo solo veo felicidad. Y suerte. Suerte de poder escuchar estas preciosidades día y tarde. Y saber que, siguiendo la rueda, bajo el influjo, pronto algunos de esos caminos serán abrazados por la creatividad del oyente más inquieto.

Gracias, Fino
(el disco físico está a la venta en https://buenaventurarecords.com/ )