Colegas de la tierra

No se se sabe si por dicha o por desdicha facial, pero el “siempre inquieto y modernamente rico” Thom Yorke aparece con este jeto a medio camino entre “no has entendido nada“/”a que te meto“/”WTF!” en la presentación que en Bruselas se ha realizado sobre una campaña de la organización ecologista Friends of the Earth

Una propuesta que pretende animar a los países de la UE a asumir compromisos más ambiciosos en el recorte de las emisiones de gases de efecto invernadero. Algo que afecta y mucho a España. No hay más que bajarse a Almería para asistir a la explosión del plástico recubrelotodo alimentario Reynolón molón

No podremos despertar de la pesadilla del cambio climático a menos que nuestros gobiernos y la UE actúen (…). Ellos son los únicos que pueden poner en marcha las medidas que nos ayudarán a afrontar ese problema“, dijo Yorke en una sala abarrotada de periodistas, quienes buscaban la patita de Bono tras la cortina del fondo.

El vacío más representativo

Imposible no adherirse al texto que Javier Ortiz presenta hoy en su blog del Diario Público sobre la proporcionalidad electoral. Recojo un par de párrafos.

Con independencia de que otras reformas de la Ley Electoral sean deseables y posibles, la que yo vería con más simpatía es una que determinara que el Congreso de los Diputados asignara sus escaños en proporción a los votos obtenidos. O sea, y por explicarlo gráficamente: ¿que, realizada la votación, se constata que la participación electoral ha sido del 60%? Pues se deja vacío el 40% del hemiciclo, se reparte el resto entre los que han salido electos y asunto concluido.

A mí me gustaría que algo así se hiciera –ya sé que es imposible: la clase política defiende a muerte sus intereses corporativos– porque, de ponerse eso en práctica, los que tenemos vocación de abstencionistas, más que nada porque no nos va jugar partidas en las que sabemos que las cartas están marcadas, podríamos sentirnos representados en el Congreso.

Nos representarían todos esos escaños vacíos.