El vacío más representativo

Imposible no adherirse al texto que Javier Ortiz presenta hoy en su blog del Diario Público sobre la proporcionalidad electoral. Recojo un par de párrafos.

Con independencia de que otras reformas de la Ley Electoral sean deseables y posibles, la que yo vería con más simpatía es una que determinara que el Congreso de los Diputados asignara sus escaños en proporción a los votos obtenidos. O sea, y por explicarlo gráficamente: ¿que, realizada la votación, se constata que la participación electoral ha sido del 60%? Pues se deja vacío el 40% del hemiciclo, se reparte el resto entre los que han salido electos y asunto concluido.

A mí me gustaría que algo así se hiciera –ya sé que es imposible: la clase política defiende a muerte sus intereses corporativos– porque, de ponerse eso en práctica, los que tenemos vocación de abstencionistas, más que nada porque no nos va jugar partidas en las que sabemos que las cartas están marcadas, podríamos sentirnos representados en el Congreso.

Nos representarían todos esos escaños vacíos.

Un comentario sobre “El vacío más representativo

  1. Sería feliz si viera ese día en el que la representación de la abstención se notara en el congreso.
    Seguro que esa panda de “politiquillos” se ponian las pilas para hacer cosas y conseguir uno de esos asientos.
    Creo que en un referendum para aprobar esa idea si votaría.

Los comentarios están cerrados.