Tenniscoats: Tokinouta (2011)

El momento es importante. No suele ser decisivo, pero cuenta mucho a la hora de valorar la música. No entra igual un disco con 20 que con 40. Y a los conciertos les afecta que estés cansado o especialmente feliz.

En el caso que hoy nos ocupa, disco y concierto, con todas las similitudes que más tarde trataremos, entran de lleno en esta categorización, el lazo precioso sobre el regalo, la sonrisa al evocar el momento.

Bien es cierto que Tenniscoats han entregado uno de sus discos más accesibles. Apenas una guitarra y una voz, grabado en directo, como si fuera una de sus actuaciones actuales. Con el guitarrista haciendo los “efectos” de manera manual y ella cantando en la sobremesa del domingo, entre pastas y cafés. Una candidez general ya vista cuyas virtudes consiguen trasladarse al CD.

Canciones con guitarra española en bucle perfecto, precioso, brillante y silbado (“Ento”). Golpeos de bosanova sobre acordes que no lo son (“Svs”). Canciones que se elevan sobre los recuerdos ya bellos en su día (“la arrebatadora “Doun Doun Doun”, “Kuki No Soko”, “Oide No Umi”).

Melódicas poco tratadas en lo sonoro que no en lo cariñoso (“Sappolondon”, que bien podría ser un tema de Sigur Ros en acústico de cursillo de casa de cultura). Re/descubriendo el japonés como idioma dulce popero (“Ento 2”). Aplaudiendo el camino sincero y llano, juguetón e intimista. Tan imperfecto que es más bello aún. Como la vida.