Bassmatti & Vidaur, resumen de su paso por Manlleu

Con algo de sueño tras el Donostikluba del viernes, tomamos un tren a Barcelona. Manlleu nos esperaba en una nueva cita de nuestra gira de locales pequeños. Un placentero viaje en el que la película – no recuerdo ni cual era- se cortó en pleno climax final. Gerard, el organizador de Musicalleu (muchas gracias a él y al resto de socios, estuvimos como en casa), nos recogió en Sants y partimos hacia el pueblo de la comarca barcelonesa de Osona.

Quien haya dado conciertos ya sabe que los previos no gozan de gran misterio. Te duermes un rato, vas a la prueba, saludas a los músicos que conoces –a los que no conoces los dejas normalmente para la hora de las copas- . Rápida prueba de sonido, cenar gustosamente en el propio lugar de concierto, Can Pullet, una increíble casona que por más que dijeran que había pertenecido a una próspera familia local sigo pensando que era una fábrica o un colegio. El escenario era precioso, en un espacio abovedado, de piedra.


La tanda de conciertos empezó con Granit. Chulo grupo con algo de performance, entre la movida y lo naif. Había ambientes que me recordaban al Screamadelica más tranquilito. Tras ellos llegamos nosotros, que de monitores para adentro lo hicimos bien. Algún despiste propio, y algún acierto común a la hora de “improvisar” o reengancharse. El canario Fajardo bien podía, con esa voz, haber cantado desde su casa. Folk muy potente y sentido.

Y el cierre, BRUTAL. Todo un descubrimiento el de “L´Hereu Escampa”. Dúo de batería y guitarra (“más volumen de guitarra!!”) haciendo un¿post-hardcore? Crudo, noventero y repleto de contagiosa energía.

Después nos dimos una vueltita con los Estraperlo, que por allí andaban., y retirada. El tren de vuelta permitió ver la peli Raza2, o sea, “Aguila Roja, La Película”. Madredelamorhermoso. Llegada a la ciudad de partida, y a descansar hasta la próxima