«Hasta que llegaba él»

Hi!

Ya sabéis que andamos Berrio arriba, Berrio abajo, estos días de abril y mayo. Y que toqué en Bukowski. Para los cientos de miles de fans alrededor del globo que no pudieron asistir por estar todos los hoteles completos en Donostia, aquí un vídeo que el inconmensurable, inimitable y maravilloso Jabi Jaspi grabó de una de las canciones. De verdad, hay que premiar a este hombre de alguna manera cuanto antes.

bueno, el vídeo. Play.

Giorgio Bassmatti: «Hasta que llegaba él» from Jabi on Vimeo.

Al vídeo le falta la intro, como es normal. El BlablaLand que explica la razón de esa canción. No pasa nada, yo os lo cuento, porque es relevante para entender el porqué de esta song.

Cuando me invitaron a este homenaje de canciones de Berrio quise hacer, como hacía hace años luz, algo especial que sonara ese día solo. Canciones que nunca más iban a sonar. Idea algo rota al mandar el vídeo ahora, pero bueno, ya se entiende. Y puestos a hacer homenajes, quise homenajear y versionear de forma literaria, libre, mágica y terrenal, real e inventada, fotografiada y garabateada, lo que podía ser una noche con Berrio en el Bukowski. Y salió este tema.

Espero que os guste.


Como mi dicción en vivo es famosa por su dicción intutuitiva y casi sugerida (yo la llamo «actor español en película»), aquí va la letra de la canción.

Una tarde cualquiera, una tonta, enredadera,
hace sol en las calles de la cuesta
y desde fuera se escucha la llamada, el aviso,
silencioso y preciso
somos los perros al silbido de alerta
lo sabemos, la sonrisa está puesta

Josu en la barra, vestido de época,
Axi disparando a los eremitas del pop
El teniente pegado a la esquina
Amenazante en la pared del recibidor
En la barra todos juntos, los tunantes
que vienen del sufrir de lunes a jueves
a refugiarse en esta casa de (los) placeres

todo iba medio bien
hasta que llegaba él,
hasta que llegaba, él

Llega tarde, llega Lento y los dos, con acierto,
apuntan que el retraso es obra menor
una frase le impedía abandonarse
y tras esquivarla todo fue mejor
ya habría días para recuperarla. O no

Dos palabras, una risa, la fiesta completa
Y a los cuatro de la mesa los convertía en profetas
Pedro, Pablo, Juan y Lucas en manos de asceta
era su errante y temporal rolling thunder revue
Quitando a Dylan para ponerte tú

hasta que llegaba él, hasta que llegaba, él

Hoy el vino es del año, apenas sabe a estaño
Y un puro sin fumar, mordido, como se muerde la jarana
abrazando sin temor la furia del viernes
disfrutando como nunca de la desgana
de no madrugar mañana. Ni mañana. Ni mañana.

Y hay caldo y bongos, bailes de salón
En el ambigú otomano
guitarra en mano, Pablo canta y él se levanta
“no voy a volver a tocar nunca esa canción”
No voy a tocar esa canción
para volver a tocar esa gran canción.

por respeto y amor y devoción
josu saca una caña, y brindemos por favor
yo sí que no voy a volver / a tocar nunca esta canción

Una Scala de Milán, Un Liceo, un Kursaal, un Bukowski, tu casa

Foto de Es Muss Sein

Feliz, feliz, feliz, feliz tras el buen recital de ayer domingo, cuando varios músicos amigos nos reunimos en el Bukowski para homenajear a Berrio. Demostramos que su sombra es, además de doliente y alargada, un maravilloso lugar para cobijarse, escuchar y crear. Un acicate para los acordes y bolígrafos.

Seríamos egoistas si nos quisiéramos quedar para nosotros solos ese maravilloso espacio creativo de letras fabulosas y músicas estupendas, de rimas únicas y palabras irrepetibles. Ese torrente de creatividad tan contagioso y único.

No sería justo que todo lo ayer recibido por tocar, en formato aplauso y formato económico, fuera para un fin del todo propio. Lo ideal sería seguir homenajeando, incitando y haciendo disfrutar más allá de una tarde u otra de conciertos. Así que, tirando del hilo y puestos a pensar a ver qué más se podía hacer para que ese arte llegara a más gente, y descartada la idea de ir por la carretera con un coche y un megáfono poniendo a todo trapo este tema o aquél disco, he decidido lanzar un sorteo de discos de Berrio:

  • Entra en el bandcamp de Rafael Berrio ,
  • elige un disco. Iindica si descarga digital o soporte físico. Se hará lo que se pueda para conseguir tu deseo 😉 Y mira por favor si existe el formato que quieres. Si no está en su bandcamp no lo puedo conseguir. Si pides uno físico que no está se te hará llegar ese mismo en digital.
  • y manda un mail o rellena el formulario de contacto de esta web con tu dirección postal.

Entre todas las solicitudes que lleguen haré un sorteo y saldrán 5 elegidos, quienes recibirán en su correo o su buzón el elemento seleccionado.

Completa tu discografía, adéntrate en su maravilloso mundo o recupera aquellas canciones que escuchaste en su día y ahora tenías algo olvidadas, idiota. Y todo gratis, oiga, como pasear por la Concha o quejarte de los bidegorris.

Tienes hasta el martes 27 de abril a las 17 horas para mandar tus deseos. Suerte! (la nuestra por haber vivido en el mismo espacio/tiempo que Rafael)

ByB: «El que no ama» (Rafael Berrio)

Giorgio Bassmatti e Ignacio Bilbao, Ignacio Bilbao y Giorgio Bassmatti, ByB, graban una adaptación de un poema inédito de Rafael Berrio incluido en su libro «Absolución».

Este tema solo estará escuchable los días que haya concierto en el homenaje de «El Hijo Ingobernable de la luz del sol» (Días de concierto: 18 y 25 de abril, 2-9-19-20 de mayo)

Letra

Ladra el perro al que no ama.
Alcánzale el rayo.
Cáese en sueños de la cama.
Resbálase en las letrinas.
En simétricas rutinas
Se pierde el que no ama
Niégale los espejos
Y sin embargo, venir de lejos
Se ve al que no ama

Nuevo tema: «Esa tonta sensación»

Hola amigos y amigas

Tres años sin sacar la guitarra de la funda – no es un simil de ninguna otra cosa- y este 2021 ha empezado con hiperactividad. Bueno, sin pasarse.

El día 4 me propuse hacer una canción de inicio a fin, sin tener una letra o un acorde. Buscando que la racha se extendiera por toda la semana, si había ganas y tiempo. Nuevas letras, nuevos acordes, nuevas afinaciones… Con un ordenador en las últimas es dificil poder plasmar todas las cosas presentes o previstas sin querer tirarlo por la ventana cada vez que se cuelga el vstbridge, pero al menos he podido acabar una de ellas. Este «esa tonta sensación» que aquí os pongo para escuchar.

Espero os guste.

Esa tonta sensación

Para Rafa

Cuando se alejaba del escenario y del personaje Rafa era una persona risueña, afable, cercana y muy atenta. Nosotros le amábamos en silencio, como se puede amar a Van Gogh o Dalí. Y tal era su altura creativa que los halagos se le quedaban cortos. Todos. Las palabras habituales sonaban gastadas y cojas («qué pasada de disco», «que concierto más increíble») frente a él. Porque Berrio era, es, el único genio que he conocido en vida.

Un genio con los pies en el suelo. Trabajado hasta la saciedad, nada era gratuito. Nuestro Rafa Berrio era un trabajador incansable, que se refugiaba en sus retiros creativos en pueblos que no sabíamos ni colocar en el mapa, con su cuatro pistas y su guitarra, buscando los acordes que mejor podían acompañar a esas letras tan elegantes, tan distintivas, tan especiales. A eso también le mirábamos con envidia quienes nos dedicamos al pop. Tumbaba todas nuestras letras como un vendaval juega con las hojas. De forma natural e invisible.

A veces le robábamos una frase, sin él saberlo, como queriendo adquirir de forma rápida ese arte que brillaba ante nosotros. Y como sincero homenaje a quien tanto aportó a la música. No ya donostiarra, que eso queda fuera de toda duda en este páramo burgués. Sino española o castellana, si nos atenemos al idioma. Queríamos ponernos morenos con la cabina de rayos UVA, pero el único sol era él.

Recuerdo muchas tardes, muchas noches, muchas charlas en el Bukos con grupos de músicos en los que él se acercaba y, por pura admiración del resto, acaba siendo el centro de las palabras. Quizás porque a nuestros ojos era el dueño de las mismas. Una persona respetada y adorada por gente de todos los estilos musicales, cosa rara en nuestros días.

Siempre era un gustazo verle sobre el escenario, chulesco y convencido. A diferencia de nosotros, él siempre tenía canciones para exigir el respeto, la admiración y la atención. Se hacía difícil ir a pedir una birra en sus eventos. Podías despistar la ejecución de un tema que ya habías escuchado 5 veces ese mes en vivo. Y aún así vivías con el temor a perderte ese instante irrepetible si ibas a por el trago o a echar un cigarro.

Lo vivimos en el 2012 en sus pases del Rincón Del Arte Nuevo (Madrid), en una noche iluminada, sí. Estrellada. Que arrancó con un tamborradus interruptus, unos escasos segundos de Marcha de San Sebastián mientras la pantalla ofrecía imágenes en vivo de Azpeitia y Donostia. No pudimos llegar al primero de los pases, y los conocidos que lo vieron afirmaron que fue excelente. Pero no les crean. Algunos de ellos se quedaron al segundo, y dijeron lo mismo. Ese era, es, Berrio. El autor que te hace asistir a un momento único, para luego deshacer esa idea en favor de otro momento único.

Le recuerdo el día de Tom Waits, un evento que por autenticidad y precio de la entrada ya está en la memoria de muchos guipuzcoanos. Yo monté un sarao paralelo en el Desy de gros. Sí, ese Desy de Gros, tan hospitalario como siempre. Aquel día acabé rompiendo la única guitarra que tenía bajo avisos del propio Rafa – y todos los presentes- de que no lo hiciera. El pop era punk si iba conjuntado con algo de limoncello. Mi memoria, seguro que difusa y probablemente errada, me dice que él se acabó llevando el clavijero de la misma. Desde la distancia lo imagino como un honor.

Y veo ahora la foto borrosa en la que salgo abrazándole mientras toca y aguanta mi enésima petición de que interpretara “no pienso bajar más al centro de la ciudad”. Y ahora me alegro, en un mar de penas, de haber vivido en su época y, más aún, haberle conocido, tratado y disfrutado

Besos a todos los allegados y vinos a todos los doloridos por la pérdida