“Canciones para un duelo sin espadas” recoge la creación, grabación, mezcla y exposición pública de cinco composiciones realizadas entre el 7 y el 13 de febrero de 2012.
Este disco temático (del que ya adelantamos una versión de prueba de “Una señal de viva voz“) se ha grabado en mi ordenador, a modo de maqueta casera.
No esperéis sonidos pulcros ni bases de Timbaland ni volúmenes homogéneos. Es un disco personal, y como tal se ha registrado. Sentía la urgencia de hacerlo. Y lo hice. Con lo que más a mano tenía.
El nombre del disco me gusta mucho (y no me seáis migalistas, que la explicación es bastante terrenal y diaria), por que me lo pedía el cuerpo. La idea inicial era sacarlo sin títulos. Pero ese hecho, precioso, traía complicaciones. Seamos francos, ¿Cómo llamas a los temas dentro del CD, cuando lo metes en un ordenador o equipo? ¿Con un numerito? Por Dios, que no soy Schubert y sus oberturas.
Ah, que no lo había dicho. “Canciones para un duelo sin espadas” es un MiniCD que tendrá 40 copias. Cada una de ellas con una portada diferente. Compuesta, en su mayoría, por fotos de mi vida sacadas con el móvil en los últimos tiempos.




















