Cerca, más cerca, dentro, yo

[La foto está tomada en un Centro Comercial, el primer día de rebajas. De los 7 coches aparcados en zona reservada a minusválidos, tan sólo uno contaba con la tarjeta correspondiente. Los ocupantes del coche blanco estaban tranquílamente hablando en la parte trasera del mismo. En el cristal delantero del primer vehículo se puede ver un pequeño ticket informativo, que avisaba educadamente de que la zona en cuestión no era de parking libre. ]

No hace falta ser Séneca y su doble juego moral para tener un poco de amor propio y respeto a los demás. No hace falta tener coche (Bus is for loosers) para darse cuenta que el error no es la cantidad ingente de ellos en nuestras carreteras, sino nuestros deseos de parar justo al lado de nuestro destino.

Si tan sólo hubiera una casa y dos coches en el mundo, habría tortas por dejarlo justo al lado del portal. Le intuyo un futuro muy prospero a los parkings disuasorios de mi ciudad. Como picadero de fin de semana, claro.

No hay mas que ver la respuesta de los infractores morales, que resuellan insultos en cuanto se les da el aviso de que lo suyo no está bien.

Antes, en la época del destape y la verguenza, la gente solía excusarse educadamente aunque la falta fuera similar («mire usted, es que he tenido un impulso en la rabadilla de que podía dejarlo aquí un momento y he tenido que seguir las bondades de mi yang«). Ahora hay que ser el más listo de la carrera, parar en la salida de un parking o dejarlo en un carril de Emergencias cercano a la Zapatería de los botines bonitos.

4 comentarios en “Cerca, más cerca, dentro, yo

  1. Bilbon ere ugari dira horrelako autozaleak, berdin die elbarrien lekuan zein bidegorrietan aparkatu…Munipak nola ez diren multetaz arduratzen, argazkiak ateratzeaz arduratu beharko genuke agian :-)

  2. … o circular por el puto carril bus… Cómo me jode cuando tengo que girar en una calle y tengo que ceder el paso al subnormal que va por el carril bus!! 😀 ea! ya me he «desaogao»! :)

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