Volvamos a casa, Larry.

Llego 2 años tarde. Lo sé. No me importa. Si tuviera que elegir un disco del año me quedaría con el de Judee Sill, que es el que más gocé/escuché en este 2010. Hace 10 minutos que acabé con The Wire. Y se merece todas las flores que le dieron. Y alguna más.

El propio ( y gran) David Simon ha explicado mil y un veces las virtudes que jalonan esta, otra, gran serie de HBO. No seré yo quién le ponga comas y puntos. Pero su retrato es tan atroz como tierno, tan narrativamente dulce como abrupto. Porque en The Wire, nada es lo que parece. Y todo va a cambiar en un minuto.

Desde la trepidante primera temporada, un shock abrasivo y mafioso de drogas y calles con unos guiones casi pugilísticos, hasta los 5 últimos minutos de la quinta temporada, una foto tan real que explica y aturde todas las instantaneas mostradas de la serie (y que desgraciadamente creo que también retratan nuestra vida).

Todo, todo, todo delimita los diferentes aspectos del poder en nuestros días: Las altas esferas, la dura vida diaria de las calles o los puertos, los diarios (¿no es Gus el Lou Grant moderno?), las leyes y sus saltos. Y el protagonista principal, el dinero en sus diferentes formas.

Los protagonistas son gentes de principios, pero no como en las películas de Antena 3 los domingos por la tarde ( o los guiones de la Sinde). Luchan por sus objetivos, aunque por el camino deban pisar, trampear o engañar a gentes que parecen merecerlo hasta que un giro del guión los muestra ganadores.Y los que son netamente puros acaban fracasando. Hasta el siguiente combate.

Sobotka, Omar, Macnulty, Freemon.  Personajes que se empezaron a dibujar en negativo y acabaron brillando sobre el resto. Nadie es bueno y malo. El gran paradigma de la teleserie americana, bordado ahora desde la sencillez de la vida diaria, sin Cruelas Devilles ni Autopistas Hacia El Cielo.

El cierre te deja temblando sin ningún efectismo gratuito. Solo son estampas finales del funcionamiento de este mundo. Y eso es lo que da miedo.

(El título es la última frase que se oye en la serie. Y no es ningún espoiler)

19 comentarios en “Volvamos a casa, Larry.

  1. Muy grande, loveof74. El post que cualquiera hubiera querido escribir.
    Y sí, la inmundicia no es que nos rodee; es que formamos parte de ella. Ya lo decía el gran Simon, hay más honradez en el funcionamiento del sistema de venta de drogas de los ‘esquineros’ que en las instituciones de la ciudad.

  2. Sin duda (o como diría el otro: shiiiiiiiiiiiiiiit). Ese pavimento es mucho más digno y puro que otros pisos más elevados de la casa.

  3. Pienso que un buen acierto es que Simon viviera todo desde una redacción y no desde un cubículo de guionistas (atroz su foto de los Pulitzer). Creo que eso le puede haber hecho huir de los clichés a la hora de redactar para TV. No digo que lo hiuciera solo, eguro que tuvo a un guionista o 10 al lado para ir dándole forma.

  4. Como dirían Bunk y McNulty, “Fuck, fuck, fuck”.
    Un post genial, Love.
    Nosotros terminamos hace unas semanas de ver la serie completa y también creemos que es majestuosa. Encima está brillantemente rematada.
    Ahora nos hemos puesto con ‘Treme’, para aplacar el mono de David Simon…

  5. loveof74: ¿Guionistas? Richard Price, George Pelecanos, Dennis Lehane… Unos escritores de novela negra que te pasas. Y lo que el propio Simon decía: que ellos no eran exactamente proletarios, pero todo el grupo había vivido y escribía sobre los barrios obreros de las ciudades estadounidenses de segunda fila. “No somos guionistas de Hollywood”, aclaró, por si hubiera dudas.

  6. A mí la quinta temporada me dejó un sabor agridulce. La cuarta deja el listón tan alto que era casi imposible mantener el nivel. Eso sí, los diez minutos finales los vives con los pelos como escarpias.

    • A mí la urbanística es la que me pareció ni fú ni fa. Demasiado amorosilla, parecía que se iba a acabar ahí la serie, sin mayores fustes. Menos mal que no fue así. La quinta me parece aún mejor que la cuarta, que sí que es requetebuena.

  7. Y lo que me flipa es como se mueren algunos protagonistas. Así, sin mayores aspavientos, como sin querer. Como el resto de los mortales no protagonistas de teleseries.

  8. A mí la quinta me parece excelente, al nivel de la cuarta. Me gusta un huevo la descripción que hace de los medios de comunicación… La que más indiferente me dejó fue la tercera, casi ni me acuerdo de qué iba…

  9. A mí me gustaron todas, pero sobre todo la segunda y la cuarta. Estoy de acuerdo con lo que decía loveof74 sobre cómo mueren los personajes, sin aspavientos. De hecho, a George Pelecanos lo contrataron para que decidiera como tratar la muerte de Wallace, el chaval negro que huye del barrio y luego vuelve porque llega a la conclusión de que “no soy un negro de campo”.

  10. Yo coincido con el jukebox en que la segunda y la cuarta son las mejores, cuestión de gustos. De la quinta me falla el montaje que hacen con los mendigos, no me resulta creíble y eso hace que no acabe de entrar en la temporada.

  11. Yo estoy en la primera, llevo 5 capitulos y todavia no me ha enganchau. De momento me interesa una mierda la vida de los negratas de extraradio.

  12. Otro más que adora la segunda y la cuarta. La cuarta por emocionante. La segunda por cercana. Cualquiera que haya vivido en un entorno más o menos industrial ve muchos personajes e historias cercanas en esos estibadores de Baltimore.

    También estoy de acuerdo en que la quinta es un poco irregular, aunque no me parece que esté a un nivel muy inferior. A ratos se le notan a David Simon las ganas que le tiene a los que él entiende que están hundiendo la profesión periodística, pero no creo que se exceda en la denuncia.

    No estoy de acuerdo con que el tema de la tercera temporada sea la corrupción urbanística. Más bien me parece una excusa para mostrar el tema que realmente quiere tratar, la redención, la posibilidad de cambiar las cosas. Vista desde esa óptica creo que la temporada no tiene nada que envidiar a las demás.

    • ¿Acaso la redención no es uno de los hilos principales de todas las temporadas? real cuando no se espera, frustada cuando todo apunta a ella.

      • Lo es, lo es… Pero en la tercera temporada quizá es más explícita la cuestión, tanto en la calle como en las fuerzas del orden. También los resultados y la visión negativa sobre las posibilidades reales de redención es más explícita en la tercera, en mi opinión.

        Me están entrando ganas de verme toda la serie una vez más 😉

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