Mikel Urdangarin en el Kursaal

Menos fenómeno “Pecos” del esperado. Buena presencia femenina, pero también mucha cuadrilla de chicos. Yogurines y crianzas.

Pensé que se iba a llenar el Cubo pequeño del Auditorio donostiarra, pero 1/4 de los asientos se libró de ver un trasero sobre él. ¿No era Mikel Urdangarin un ejemplo de música comercial en euskera? Este y otros prejuicios cayeron a plomo la noche del pasado viernes en la capital guipuzcoana. Y a mucha honra.

18 canciones previstas. Un número alto para cualquier concierto, pero que se pasan volando. La banda que acompaña al vizcaíno es buena. La formación más “ruidosa” que puede permitir gozar de las canciones del autor. La agrupación justa para detallar y puntear la sencillez y emotividad de las composiciones.

Las cuerdas te abrigan. Rafa Rueda lo borda, demostrando gran cercanía creativa y aportando energía al conjunto. O Rueda se ha escorado hacia barlovento, o Urdangarin se ha acercado al continente rockero situado frente a él, pero hay canciones que bien podrían saltar de listado a listado.

Todos juntos viajan del pub iralndés a la romería vasca, del folklore local al estadounidense, de la cancion de sofá a los -bastantes- momentos relativamente épicos. Yo me acordé de ¡U2! en más de un tema. Y hubo un punteo rematadamente mogwai. En un concierto de Urdangarin, colega.

Las narraciones son muy elaboradas y bonitas. Eso es innegable. como el hecho de que tiene cara de niño bueno vasco. O que es precisamente su entonación a lo largo de todos los temas la que menos destaca en el conjunto. Urdangarin, cuyo cantar se disfruta mejor caminando que corriendo, tiene buenos socios letristas entre sus contemporaneos. Y él mismo demuestra su pasado bertsolari tema sí tema también.

Una lastima que los castellanoparlantes o vascos recien llegados se lo pierdan. Pero de ahí a huir por sistema hay un trecho. Porque, salvando las distancias, con Leonard Cohen no lo hicimos aunque no entendieramos ni jota, ¿no?

2 comentarios en “Mikel Urdangarin en el Kursaal

  1. Hubo un tiempo en que frecuentaba asiduamente los conciertos del vitoriano. Llevo varios discos descolgado de su música, pero joder, lleva a Bingen Mendizabal como violinista, en sus conciertos suele sonar la mandolina, él tiene una voz muy particular… Vamos, que es un tipo a tener en cuenta te guste más o menos su música…

  2. Vitoriano? Ondo da, Gasteizen bizi da Mikel, baina zornotzarra da.
    Fan fenomeno hori aspaldi urtu zen, nire irudian, laugarren diskoarekin edo.
    Eta Rafa Rueda, zer esan, bere hasierako taldetik oso urrun dagoen musika egiten du orain, pop zoragarria.

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