Un ruso blanco, por favor

Cuando se estrenó en 1998, ‘El gran Lebowski’ pasó sin pena ni gloria y la crítica consideró la cinta de los Hermanos Coen floja y absurda. Con un presupuesto de 15 milllones de dólares, recaudó dos de beneficio.

Dos años después, los jóvenes recitaban de memoria los diálogos de ‘El Nota’, el papel de pasota y fumador de marihuana de Jeff Bridges, y el filme aguantó seis semanas de reposición en la taquilla de EEUU. Ahora, la que se considera la primera película de culto de la era de internet sopla diez velas.

Incluso tiene su propio festival de seguidores

Nueva York celebra los días 15 y 16 de noviembre la reunión anual de seguidores de la película, el ‘Lebowski Fest‘. «Los fans sienten un vínculo entre ellos. O amas la película o la odias«, explica a Qué! Will Russell, fundador desde 2002 de este evento.

Y es que los personajes y los diálogos mezclados con una genial música avalan el éxito de ‘El gran Lebowski’. «La música es genial y los diálogos son, a medida que la ves, más divertidos. Aunque la historia no tiene sentido, es una película subversiva«, dice Russell, que ha visto el filme más de ¡100 veces! Según él, «la película requiere paciencia y varios visionados pero el que se enamore de ella la disfrutará para siempre«.

Vía | Qué