Las gafas, ese gran (y cómodo) invento moderno

Recuerdo cuando me compré las primeras gafas de pasta (material, no referido a su coste). Llegué a la conclusión, medio en broma medio en serio, que “si tienes unas gafas de pasta todo el mundo piensa que lees un monton, escribes, haces cine o eres un tio como bohemio e interesante…¡sin gastarte un duro en libros ni música!“. Yo, que soy perezoso hasta la extenuación, doy fe de que la frase es bastante cierta.

Y sino, al loro con los ejemplos de esta imaginativa publicidad sobre gafas