#Tabakaos: Fuego en el cuerpo.

Con un cachondeo digno del que le pone los nombres a las redadas policiales, la historia ha querido que uno de los proyectos mastodónticos más huecos y vacuos (por ahora) de nuestra pequeña Donostia tenga relación con el humo. Una aventura que, siguiendo cigarreros, se está liando un poco mal y al que esperemos que la gente de a pie le dé fuego o lumbre.

Hace apenas 11 años, la antigua fábrica de Tabacalera, un jugoso espacio en pleno centro de la ciudad, pasó a manos de las instituciones vascas, las cuales les han dado más usos hipotéticos que futuros nombres pueda tener el hijo de Pe y Bar: Imagen, vídeo, cine, literatura, escultura, pintura, música, vanguardia y nuevas tendencias. Todos ellos con el “Referente Europeo” por alguna parte de la denominación.

Ningún problema con la ambición y la amplitud de miras. Hay que ser generosos con los sueños, algo de lo que podemos pecar los guipuzcoanos. Pero, como bien se ha demostrado en el mercado inmobiliario interno, no se puede empezar la casa por el tejado. Recuerden que el propio director artístico abandonó el barco, quien sabe si mareado ante tanta zozobra.

Estamos cansados de que TODOS nos pidan participación ciudadana para proyectos menores, ínfimos. Que TODOS nos pidan ideas para actividades de “foto y cinta”. Que TODOS nos pidan rellenar esos huecos con palmadas en los hombros y frases preciosas porque no hay un puto duro para pagar a artistas de relumbrón. Que TODOS decidan los usos de los emplazamientos. Que TODOS nos pidan sumarnos a algo atendiendo a las emociones cuando lo que ellos gestionan son capitales, fábricas y votos.

Al final, espacios, dineros, quejas y negociaciones se muestran, seguro que erróneamente, como actividades que solo buscan los réditos personales mientras la gasolina artística se va evaporando poco a poco. Proponiendo grandes centros mundiales al calor de las posibles subvenciones. Discutiendo sobre el continente y dándose la mano sobre el contenido artístico. Ojo, gentes que no son gestores culturales. Todo ello entre grandes titulares de “No sabemos conectar con la ciudadanía”, “hay un déficit comunicacional”, “el votante no nos entiende”…

Pero no es nuestra intención, aunque mimbres haya para montar una cestería industrial, el criticar gratuitamente. Queremos aportar y construir, usar y disfrutar.

Es por ello, y porque el ALSA te deja en Madrid en 5 horas, por lo que los asistentes a la Tabacalera madrileña han venido alucinados con lo allí visto. Un modelo de autogestión impoluto, sin problemas ni revueltas, que aquí se asimiló institucionalmente mientras se maldecían los supuestos cuartos traseros de los Gaztetxes. Con un nivel de participación popular digna del día de puertas abiertas –y manos sueltas – en la mansión Playboy. Con continuas actividades en espacios reconstruidos por los propios asociados. Ganando dinero exclusivamente con el bar (de cervezas a un euro) y pagando el Estado sus gastos mínimos de luz y agua.

Les recuerdo que el edificio de Lavapiés tuvo hasta dos concursos arquitectónicos, ninguno de los cuales se pudo llevar a cabo porque no hay un euro en las arcas ministeriales. Por eso se optó por esta oferta 100% participativa. Y hasta que el viento sople a favor y se lleve del aire la contaminación –económica- madrileña, qué mejor que ofrecer sin apenas condiciones un edificio público a las asociaciones de tu barrio/distrito/ciudad. Utilizar para dar vida.

¿Y por qué no se puede implantar aquí dicho modelo?

Supondría, por poner ejemplos locales desgraciadamente extendibles a otros ámbitos vascos, no fiscalizar el subsuelo de futuro incierto y desagradable estancia (Illumbe, La Bretxa) a costa de obtener 4 perras y acabar como Arcco. Supondría perder un elemento de negociación en otra futura pelea institucional. También supondría ver pasar otra pedrea, cierto, que bien pudiera caer en las administraciones de Bilbao, Gazteiz, Burgos o Palencia. Como supondría dejar pasar una medalla en una carrera en la que ellos corren con la droga que le damos los pasivos espectadores. Y (Carcetti, The Wire)  se perdería la oportunidad de poder dejar su nombre para la posteridad – como bien nos recuerdan las placas que suelen poner en la entrada – en un elemento urbano visible desde Google Maps.

Bien. Quedaros con todo eso. Pero es hora de despertar. De pedir con educación, sin poso ideológico y presencias físicas, algo que nos pertenece. Y que queremos usar. Ya.

Mientras siguen peleando con sus espadas de madera para conseguir rascar los millones de euros necesarios para el nuevo templo, exigimos aprovechar los miles de metros cuadrados para dar miles de soluciones a nuestros pequeños problemas diarios. Empleando esas habitaciones cuyas ganzúas solo tienen hasta ahora las grandes empresas vascas y sus departamentos de marketing. O los propios gestores, quienes firman su uso con los ojos cerrados, quien sabe si atendiendo al “interés general” de acceder por medio de invitaciones a los distintos actos allí realizados.

Negocien en sus altas esferas acristaladas para poner a Tabakalera y Donostia en el dichoso mapa. Pero nos hace falta “poner a los donostiarras en su propio plano”. Porque Tabacalera es un sitio que queremos empezar a aprovechar HOY MISMO. Así que, con su venia,…¿Dónde me dejan las llaves para entrar?

13 comentarios en “#Tabakaos: Fuego en el cuerpo.

  1. Hay tantas posibilidades entre una Alhondiga a la bilbaina y la Tabacalera madrileña, que da PENA lo que esta pasando con NUESTRA Tabakalera…Pasa el tiempo y nadie suelta prenda, eso si, cada uno (Ayunta/Dipu) con la llave bien guardadita en casa por si las moscas…y el edificio VACIO salvo eventos de dudoso beneficio para la ciudadania (que tanto gusta nombrar a Nerón Elorza)

  2. “Hay tantas posibilidades entre una Alhondiga a la bilbaina y la Tabacalera madrileña, que da PENA lo que esta pasando con NUESTRA Tabakalera…”

    Eso mismo.

  3. Sí señor, Marlon!. A mi también me hierve la sangre viendo como pasan los años y semejante edificio y patrimonio de todas permanece infrautilizado. ¡Ya está bien!. Sobre todo viendo las experiencias como bien dices que existen en otros sitios. ¡¡¡¡YA ESTA BIEN!!!!

  4. Hola todos, especialmente a ti LOVE,

    lo de TABAKALERA es un signo, o ya un símbolo, de nuestra decadencia, tan donostiarra, tan de bolsillo. Evidentemente las autoridades pertinentes están liándose la manta a la cabeza con tanta conceptualización, tanto rollo sobre su uso, etc. (y lo que llevamos ya gastado!!!!!!!). La verdad que nuestros políticos no tiene nombre. Pero no voy a insistir en este asunto porque creo que ellos mismos se quedan en evidencia. A lo que voy un poco también, es a devolver la monedad a, como se dice ahora, la ciudadanía. Nadie se ha preguntado que si realmente tuviéramos tanta necesidad de que este espacio fuera de carácter, digamos cultural, ya lo hubiésemos “ocupado”? Tal vez a muchos nos gustaría (yo no lo tengo tan claro) que esto fuera un Berlín o Madrid, pero no lo es, y en estas (u otras) metrópolis este espacio se hubiera ya invadido para hacer aunque sea una churrería clandestina. No sé, algo huele raro. No sé si me explico.

    Un saludo!

    Pablo c.

  5. Hace tiempo que este tema está empezando a parecerme un insulto, que unido a otros insultos como la situación del bellas artes y demás mafia cultural hace hervir la sangre.

    Y la última donostiarrada es que están multando a organizadores de conciertos por poner carteles en edificios públicos-privados…

    No deberiamos tardar en responder de algúna manera coordinada.

    Mikel

  6. puede… que al final todo lo que se vende como la supertabacalera no sean más que cortinas de humo, poco a poco va pasando el tiempo y ya sabemos que un edificio viejo sin apenas retoques tiende a implosionar dejando un espacio fantástico justo en el centro de la ciudad, y al lado del Ave, para unos pisitos con amplia calidad.
    Y si no fuese porque ya lo he visto en otras ciudades, no lo comentaría.

  7. No creo que la situación sea comparable al Bellas Artes que, nos guste o no, tiene un dueño (SADE. Pero en cualquier caso, creo que como siempre sobra retórica en esta ciudad. Centro cívico y parque indoor en Tabakalera YA!!!!!!

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