Nuestras pasiones culturales

Entre el mensaje del rey y las bromas del día de los Inocentes (ambos hechos sin relación aparente) aparece el enésimo estudio del Departamento de Cultura, en este caso sobre nuestros gustos en dicho ámbito. Análisis, por cierto, con injerencias denunciadas.

Echamos de menos alguna preguntita dirigida a los gestores, del tipo “¿Considera que la señora Azkarate gusta de más de la opera bufa o prefiere la carpa de un circo y sus equilibristas que en todo le apoyan?“, que seguro tienen en consideración para incluirlas en la edición del próximo año.

Otros años también dejaban hueco al listado de grupos y bandas que más se escuchan, pero este año han decidido ser menos incisivos en ese tema. Quizás alguno se molestara. O realmente no tenga mayor sentido la pregunta, que como el resto tiene el rigor científico de un experimento con Mentos en BUP.

Dejando de lado libros (resultados de risa también) y películas y tirando hacia la cultura musical, [pdf] los análisis publicados hasta ahora en los medios [1, 2 ] obvian un punto básico en nuestras fuentes de ocio cultural: Internet. El futuro de los medios.

O cuando menos , el uso del ordenador, dato que si recoge aunque de manera bastante simple el Estudio. A la hora de escuchar música, por ejemplo, el 19% lo hace vía CPU. Numero horrible, echando un ojo a los sound systems habituales de estos equipos. El 23% lo hace en un MP3.

Quizás el cuestionario del Gobierno Vasco sea algo viejito, porque echándole un ojo a las preguntas se puede observar que todas las preguntas se realizan alrededor de cuestiones que implican un coste económico: concierto (entradas), libros (compra), películas (compra de entradas).¿Leer en internet no es leer?

Otro número musiquero en idéntico camino a los nombrados ya: el 35% no compra CDs nunca o casi nunca. Pueden vivir quizás con los bombardeos de napalm de la radio, vale. Pero no se puede negar que un pequeño porcentaje de ese no-gasto, legal o no, en streamin o descarga, viene de internet.

El 40% de los encuestados escucha música habitualmente en el coche y el 55% del total escucha programas musicales de la radio, lo cual indica la importancia que tiene en su vida este campo cultural.

Sumamos: el 65% de la música se vende en grandes superficies. Desconocemos si el Estudio ha tenido en cuenta mercadillos de bragatangas, pero todo indica que el círculo tv-radio-politono-gran superficie sigue siendo el camino preferido de nuestros vascos y vascas. O su respuesta habitual a este tipo de preguntas.

Luego están los típicos datos que despistan si se confrontan: El 51% de los locales asiste a un concierto al mes. Puede que como tal se tomen las serenatas de bocina de la A8. El 31% de los vascos escucha música clásica (¡toma! ¡toma! ¡toma! La respuesta es equiparable a lo que dirían los chavales cuando a la puerta de su casa les cuestionan sobre su consumo de porros), cuando sólo la compran el 17%. Y así podíamos marear ad infinitum…