Cuidado con los coches

Que los carga el diablo (Shell, Campsa o cualquiera de los pelcebús oleosos).

Hay que ver. Si, además de los desgraciados choques entre vehículos por causas diversas y anquilosadas, hay que tener mucho ojo con esa especie de Buick 8 poseído que duerme en nuestro garaje.

Porque, y nunca mejor dicho, la marchosa palanca puede regalarte un viaje a las primeras de cambio. Cuando no es la chapa que bordea el utilitario, que comienza a expandirse y a hacerse puntiaguda, dejándote el cuerpo hecho puré.

Lo dicho, ojo con los vehículos.

Me gusta la 2, pero nunca la veo

A la pregunta del grupo musical preferido, los resultados de la encuesta están muy fragmentados, en una lista sin un favorito claro en la que ostenta el primer puesto La Oreja de Van Gogh con un 6%.

A la banda de Donostia le siguen Benito Lertxundi (4%), Kepa Junkera (2%), Joaquín Sabina (2%), Mocedades (2%), Fito y los Fitipaldis (2%), Oskorri (2%) y Manolo Escobar (2%). En Gipuzkoa ocupan los primeros puestos los cantautores Benito Lertxundi y Mikel Laboa, y las mujeres mencionan más a la Oreja de Van Gogh, mientras que los hombres prefieren a los eibartarras de Su ta Gar.

[¿Qué años, u siglos, tienen los encuestados? ¿Tras Bruce Springsteen el Ayto de Donostia debería plantearse contratar una velada con Manolo el del carro y Mocedades, The comeback tour?]

Todas las respuestas recogidas optan por las propuestas musicales más conocidas del mercado actual, y no se hace referencia a ninguna rareza minoritaria.

[Una pena, pero no veo a una madre o abuela hablando de los Strokes, claro está]

 

Leer másMe gusta la 2, pero nunca la veo

Carta a Los Reyes Magos

Queridos (es un decir) Reyes Majosdos puntos

A estas alturas de mi vida ya me he dado cuenta de que nunca me vais a traer a Johnny Depp, así que este año he sido mala, muy mala, supermala, y me he regodeado en ello.
Sé lo que estais pensando, que ahora me voy a quedar sin ningún regalo, por lista.
Pues os equivocais.
Después de
la cena de navidad toda la familia se fue a dormir y yo me quedé despierta, tratando de superar la experiencia de la forma más adulta posible, esto es bebiéndome el vino que la abuela había puesto a enfriar en la terraza.
Por desgracia a alguien se le había ocurrido la idea antes que a mí: un tipo gordo y de dudoso gusto en el vestir ya había acabado con un par de botellas e iba a empezar con la tercera cuando yo llegué.
Jo.

No me extraña que tuviera la nariz y los mofletes colorados, por mucho que él dijera que era del frío.
El caso es que después de cuatro o cinco botellas más el tipo empezó a decir que yo era su mejor amiga y un colega de verdad y esas cosas que se dicen cuando se está un poco alegre, y al final me acabó dando una bolsa con regalos.
Puede que no sean exactamente los más apropiados, pero son MUCHOS y son MÍOS y no he tenido que ceder a vuestro ridículo chantaje bienintencionado para conseguirlos.

¡JA!

Pd: El año que viene va a ser buena vuestra madre.

Lorzagirl