Empezaron en inglés y abrazaron después el castellano. De todo eso hay en este ‘Sin olvidar cosas pasadas’, el nuevo CD de Boogie Van. La formación de Orereta sigue defendiendo las virtudes del rock cañero, ahora menos stoner, ahora un poco más clásico y de tonos agudos.
Hablamos con ellos con motivo de la presentación acústica de hoy en la Fnac donostiarra. Alex Martín (guitarra y voz), Jorge García (bajo y coros) y Carlos Collado (batería) esperan que la oferta «tenga buena aceptación y nos permita tocar en mas sitios. Eso sí, como el eléctrico no hay nada».
-Y para eléctricos, vuestros resultados en los concursos: 4 victorias en los últimos tres años.
-Sí, eso sube siempre la moral. En algunos fueron premios en metálico y en otros ganamos horas de grabación en un estudio.
-Hablemos del certamen TAF, padre de este nuevo churumbel sonoro.
-Consistía en varias eliminatorias en la sala Joaquín Sabina de Arroyomolinos (Madrid). El premio era la grabación de un disco en los estudios TAF de Madrid, más 300 copias del mismo y un sistema de In Ears (pinganillos para los oídos que hacen las veces de monitores internos en los conciertos).
-¿Qué no olvidáis en ‘Sin olvidar cosas pasadas’?
-Lo llamamos así porque volvimos a grabar como trío canciones que ya habían sido editadas en anteriores discos.
-Siempre en una onda setentera.
-Nos gusta el hard rock. Y el cambio a cantar en castellano supuso darle más importancia a la melodía de la voz.
-¿Cómo ha cambiado la escena durante este decenio?
-Hay más grupos, ha mejorado mucho la foto. En cuanto a los garitos, la cosa esta bastante jodida. Hay sitos, pero cada vez acude menos gente a los conciertos
-¿Qué conciertos tenéis en estas fechas?
-Además de lo de hoy, el 26 estaremos electrificados en Le Bukowski donostiarra. Y en breve pararemos en Pamplona, Cataluña, Madrid y Galicia.
-¿Dónde se puede conseguir el disco?
-En los conciertos y en nuestro myspace: www.myspace.com/laboogievan.
Potente entrada en el Kursaal donostiarra, apenas 400 tickets libre en taquilla, para ver el concierto de la artista andaluza Malú. Con una proporción de asistentes (80 mujeres por cada hombre presente) que para sí quisieran el Ministerio de Igualdad o la discoteca del pueblo. Parece calar fuerte entre el sector femenino la recia propuesta pop rockera de la sobrina de Paco de Lucía, que ha dejado los posibles dejes aflamencados para las entonaciones vocales.
No nos hará más ricos (culturalmente), pero el debut de esta banda asentada en Madrid es bien chulo.
El certamen donostiarra va apagando las luces este fin de semana con algunos de sus actos más populosos, siendo la sala Gasteszena del barrio de Egia el centro de sus operaciones ociosas.
Mucha cosa buena en el nuevo y variado disco de estos londinenses. En lo más alto, su regusto por un power pop melódico de melodías intrincadas y cierta oscuridad, tan gloriosas como las que hacían los Posies en sus buenos tiempos.