1000 gracias
Quién nos lo iba a decir. Si era así solo (póngase la mano estirada a la altura del pecho bajo) la primera vez que lo vimos. Tan pequeñito, con aquellas pintas tan endebles y el pelo despeinado. ¡Cómo pasa el tiempo! Se acababa de mudar a su propia casa. Aún tenía todo metido en cajas, … Leer más