La plaza del pueblo.
Al final somos tan distintos que somos iguales. Tanta particularidad, tantas mechas en el pelo, y todos compramos arroz para cocinar y nos gusta el papel de doble capa. Apostados en el asiento más alto de la plaza del pueblo, analizamos nuestras fiestas con un desdén visible. Siempre los mismos grupos, que mierda de comercialidad, … Leer más