Redrum, Redrum…

Esta noche, martes 30 de abril, vuelve La Habitación Roja a nuestra Donostia. A las 2030 en Gazteszena, Egia, con los locales Peachy Joke de teloneros.

Ees probable que los tickets vuelen en la puerta. Siempre fue así con los valencianos en nuestra ciudad. Y en bastantes otras. Para asombro de unos y felicidad de otros.

En JNSP la daban cera a su último “Universal” (“exponentes del AOR en castellano“, “El álbum se convierte en un gigante con pies de barro, que se deshace ante lo anodino de la similitud“. Zas en toda la boca) . En Hipersonica (titular:”derrotados por la irrelevancia“) no le iban a la zaga. Ambas publicaciones tienen larga experiencia en los mundos poperos nacionales, así que es de suponer que el raquetazo no es gratuito.

Quizás esa experiencia y su recorrido sea el que les permite valorar a este jugador que prometía, prometía, y se quedó en resultón -con un par de vaselinas y mucho paseo embarrado- para la liga de Segunda que se juega en estos campos. “Iba para figura”, que dicen sobre las bandas repletas de barandillas de cemento, “pero ya ves”.

En el fondo es muy muy muy dificil superarse. No está al alcance de todos empezar de una manera e ir creciendo y convenciendo, por más que tus regates iniciales hayan coincidido con un bajón generacional o que tus primeros chuts inauguraran las redes de los campos indies nacionales. Pero uno, confiado y ensoñador, tiene todo el derecho del mundo a aburrirse de esperar que ese jugador despunte, que despegue y vaya subiendo por su calidad y no sus portadas en el Marca.  Nos seguirá gustando verle jugar, siempre, un rato, pero no creo que hipnotice como antaño lo hizo con alguno de nosotros.El “Seremos Reyes” no siempre tiene componentes 100% positivos 😀

Visible su estancamiento discográfico, el tema es palpable hasta la denuncia por acoso en sus conciertos. Unas veladas perfectas, bien ejecutadas, sonoramente impecables, repletas de hipotéticos singles que denotan una avidez que me es imposible ver.Mirándoles con ojillos tiernos, para mí son como Mikel Erentxun (mikelerentxum-mikelerentxum, un triciclo, un pasillo, unas gemelas) en “Younger” y “Dias de Vino y Rosas” -por el fusile común a Bigmouth Smiths, má que ná– aunque su camino busque ser el inverso. Una ambición popera tan impoluta que es dificil echarle el guante y llevartela al zurrón, o venderla entre tus allegados en esa publicadad gratuita que nos explota con otras formaciones no obligatoriamente extranjeras.

Esta noche volveremos a verles, porque la sangre no llega al río. Y entre cervezas, volveremos a fundir excitación y tedio, elegancia y monotonía, saltos y charlas. Viendo a todo el mundo disfrutar como enanos, mientras sobre nuestras cabezas sigue presente, cada vez más grande, un gran signo de interrogación.

Noche en rosa y gris

por Angel Aldarondo.

Como los colores de la sala de conciertos de Hondarribi, gris y rosa es el código cromático que este zinestésico percibió en la noche del viernes, ya que el verde de la Carlsberg apenas quedó registrado.

Poco color -si exceptuamos la presencia femenina- para que este servidor disfrutase de la noche. No alcancé a vibrar con ninguna de las dos propuestas -la culpa, en parte, fue del Pharmagrip-, y me limité a ejercer de cámara oculta desde una esquina de la sala, quedando totalmente off-beat, sincopado y sin remedio.

Los primeros en escena fueron los zestoarras Grises con su enérgica mezcla de estilos bien avenidos, tan resultones, tan bailables y tan oscuros como las noches de Standard o Mendetz. Pero quizá por que mi niñez musical sigue jugando en la playa de Delorean, no está dispuesta a compartir cubo y rastrillo en otros arenales vecinos.

Ese niño ya se ha cansado de ver cómo todos los castillos de arena se fabrican con el mismo molde y ha decidido pisotearlos todos. Lástima, porque estos Grises suenan bien. Seguro que volveremos a encontrarnos en alguna otra orilla.

A estas alturas llama la atención que ninguna propuesta electro-vanguardista con label cante en euskera aunque sus miembros provengan de zonas 99% euskaldunes. No sé si responde a una ambición por abarcar algún mercado allende, y/o buscan evitar cualquier rasgo de txapelismo. Por si así fuese, solo recordarles la fantástica versión del Gure Bazterrak de Standard que quita el prejuicio.

Una vez borrada la gama de grises de la paleta, vino el turno del tono rosa-chicle-folki de los canadienses Hidden Cameras. El número de músicos y su apariencia hacía presagiar un espectáculo pintoresco y folklórico. Y así fue.

Juguetones y sibaritas, funcionaron como un reloj suizo con un claro protagonista en el centro de la esfera, el amanerado Joel Gibb. Con su carismática voz encandiló inmediatamente al público en los primeros minutos, pero a la larga se convirtió en un pesado enemigo sonoro.

A pesar de que el ambiente festivo parecía ir en aumento, las agujas de mi reloj parecían renquear, cada tema sonaba igual al anterior. Tic-tac, tic-tac. Mientras, el reloj de del divo Gibb y compañía cayó en un bucle sin fin: los sollozos del cantante y el mismo ritmo de batería se alargaban durante minutos y minutos y minutos.

Me temo que no es nada fácil lograr lo que otras voces engoladas y excesivas como las Wainwright, Antony o Morrisey han conseguido: forzar los límites de oyente para pasar de la repulsión a la gravitación.

A pesar de todos los peros, el público -sobre todo el estrógeno- pareció disfrutar de la primera cita del resucitado programa de Gaztemaniak en este 2010. Como últimamente parece que hay que decirlo todo, reconozco que las palabras de este espectador invitado  a cronista -que no crítico musical- no serán las más precisas ni las mejor calibradas, pero tampoco pienso pedir disculpas por ello. Y el que no quiera que no baile.

El festival Kultur propone actividades culturales por Gipuzkoa

Kutxa, en colaboración con otras entidades culturales particulares (promotoras y tal), han creado Kultur, una nueva plataforma cultural de apoyo a jóvenes creadores. Traducción: fiestaca con gente famosa y autores de la región aprovechando el escaparate. Coño, cojonudo. Un buen fin para el dinero que obtienen por las comisiones que me cobran cada vez que saco un euro con la jodida tarjeta.

El programa es muy tocho y bastante acojonating. A bote pronto, destacaremos algunas cositas de cada localización.

La fiesta empieza en Irun el finde del 16-18 de abril. Estarán 100% Gourmet, Fito y sus Fitis, La Cabra Mecánica y su never ending goodbye tour, Guille Milkyway el domingo al mediodía –no se si pinchando o haciendo una de sus charletas sobre sus canciones preferidas de siempre-, …

Del 7 al 9 de mayo (Tolosa) destaca la mezcla explosiva de Nacho Vegas y Rafa Berrio. Yo apuesto por la victoria del local a los puntos. Del 24 al 27 de junio la carpa se mueve a Zarauz, donde se podrá disfrutar de los adorables norteamericanos Clem Snide.

La cita para Donostia y Oñati llegarán pasado el verano, en octubre y Noviembre respectivamente. Una duda, señores promotores: ¿Que en Donostia sea en Octubre implica que se diluye con el festival Donostikluba, o son dos cosas distintas?

Déjales ser

Las chicas de Make My Day se estrenan. Escribiendo en este blog, se entiende. Lo hacen con la actuación de The Lost Waves en la Muestra de Música Local de Donostia. Aquí van sus palabras.

El Martes 23 de Marzo se dió el pistoletazo de salida, en la Sala Club del Teatro Victoria Eugenia, a la muestra de música local donostiarra. El genero seleccionado para esta inauguración fue el Pop, y dentro de este, los encargados del pistoletazo fueron el grupo The Lost Waves.

Embriagados por el escenario, dió comienzo el concierto.Los nervios y la tensión les jugaron una mala pasada. La primera canción no marchó según lo esperado: acordes fuera de lugar, baqueta directa al bajo, cierto eco y la voz aún tensa nos hizo cuestionarnos si merecía la pena seguir allí.

Por suerte para todos, sólo fue una falsa alarma y poco a poco fueron adueñándose del lugar, combinando sus más viejas canciones con las más conocidas y algunos nuevos estrenos.

Con un ritmo más pegadizo, canciones bailables y casi todo su repertorio en castellano, parecen ir acercándose a la radio fórmula. Y es que algunos coros nos hicieron ver a El Canto Del Loco en el escenario. A pesar de ello, algunas de sus últimas canciones nos hizo preguntamos por el estilo del grupo,  a caballo entre el pop más pausado y algo más rockero.

Por primera vez el feeling con el público fue mayor, aunque aún es su punto débil. El grupo se vió más unido y homogéneo de lo que recordábamos y lograron que su concierto sonase como un directo más serio. Aunque en ocasiones algún miembro pareció trasladarse a su clase de gimnasia.

Y es que, a pesar del escepticismo con el que algunos acudimos, el sabor que finalmente nos dejaron fue digno de lo que en este concurso se esperaba. Veremos y seguiremos comentando los próximos conciertos, esperando que no bajen el listón que ayer colocó este grupo donostiarra.

1000 gracias

Quién nos lo iba a decir. Si era así solo (póngase la mano estirada a la altura del pecho bajo) la primera vez que lo vimos. Tan pequeñito, con aquellas pintas tan endebles y el pelo despeinado. ¡Cómo pasa el tiempo!

Se acababa de mudar a su propia casa. Aún tenía todo metido en cajas, que iba procastinando poco a poco. Pero entre tantos cubos y tornillo sueco por casar, empezó a socializarse por su barrio sin mayores dilaciones. Y hasta hoy, que le toca dar las gracias a todos.

A los que opinaron. A los que opinaron bien. A los que mandaron mails. A los que mandaron mails no ofensivos. A quienes conoció en persona. A quienes le recomendaron cosas. A quienes no le devolvieron cosas. A todos ellos, a todos vosotros, gracias.

Este es el post número 1000 en los 27 meses de la nueva época de este blog. Ea, a por los 1000 siguientes…