Bat y Burrillo

Inauguramos los premios “Bat” y “Burrillo”. A las cosas intersantes y a las castañas pilongas. A lo maravilloso y a lo indignante. A la buena música y el mal diseño. En su mano queda: Un BAT (uno en euskera) que indica pulgares arriba, y BURRILLO para la astracanada del día, el #mojón que todo lo infecta.

En esta primera edición ese premio parece estar bastante claro. Pero ustedes dirán…

  • The Posies estarán en Donostia tocando (¡Bien!) el 1 de mayo de este año. En el Guardetxea (¡Bien!¡Bien!). Interpretarán el “A Catholic education” de Teenage Fanclub enterito (¡Bien!¡Bien!¡Bien!¡Bien!¡Bien!¡Bien!¡Bien!¡Bien!¡Bien!¡Bien! y así hasta la n). Creo que ni en mis fueros más internos soñe con algo tan excitante.
  • En identico Guardetxe los chicos y chicas de Gora Gaztemaniak! se ha montado un concierto de apoyo a Gaztemaniak. Será el 11 de Febrero. Jueves, por supuesto, como lo eran (son y serán, esperemos) los conciertos capitalinos de la propuesta foral.
  • Seguimos con dicho tema musiquero, firmando por la línea de puntos el personal texto del Topo de hoy. El contraste entre el presupuesto de Gaztemaniak! y lo que se gastó el Gobierno Vasco en ¡la presentación! de irekia insufla fiebres de Gripe A a los presentes.
  • Bandcamp presenta sello. No he podido leeer todo el tocho de su web. Imposible. Fue llegar al vídeo de la artista, darle al play, y pensar en montar una iglesia con ella como Divinidad. El que lo haya leído entero, que me cuente a ver de qué va.
  • Y hablando de sellos, la desfachatez del día. La Asociación que cobra por toser en Do Sostenido cierra uno, otro, el mejor apoyo que tenían los artistas afiliados que no conseguían sacar disco por su cuenta. Sin más explicaciones, con contratos de ediciones futuras firmados.  Será que Ana Belén necesita otro retoque facil, y no le llegaba.
  • Subcategoría “Ahístastu!”. Nominado principal, el texto Lo Indie de Joan Cabot. Un extracto: “En este país, nunca los sonidos alternativos han tenido tanta aceptación como hoy en día, pero da igual si estás en una discográfica diminuta o tienes contrato con una multinacional, lo que de verdad te convierte o no en un artista indie no es tanto tu saldo de ventas como ciertos rasgos que afectan a tu forma de hacer las cosas, al espíritu y vocación de tu música.”

El Estafador: Rock And Roll

Semanalmente, los muchachos de El Estafador (entrevista explicativa) nos regalan tiras concebidas a partir de un tema de actualidad y en la que cada uno de los autores aprovecha bien para experimentar o para adaptarlo a su universo singular.

El último número está dedicado al rock and roll, y es tan cachondo como todos los anteriores, como bien pueden ver en el dibujin que aqui tomamos prestado

¡Qué bien sienta la mala baba, oyes!

“Ttakun Ttan Ttakun”. Juan Mari Beltrán.

Ttakun, ttakun, ttakun ttan ttakun. Como una metáfora de la vida, Beltrán padre e hijo se encuentran sentados en la penumbra, alrededor de una mesa de madera que antes poblaban todas las tascas. Comienzan a realizar de manera onomatopéyica la progresión de ritmos que caracteriza a las txalapartas. mientras la luz ilumina la escena sin grandes urgencias. Esos ritmos que juegan a ser fijos en su mitad, y discontinuos o detallistas en el contrapunto. Variando la estructura a los pocos compases.

Compases. La agitación manual (y percusiva) de palos y elementos laborales de los viejos caserios no parará en toda la velada, y encontrará distintos timbres tras chocar contra sólidos de todo tipo. Desde el casi afinado metal empleado en la musicación del aurresku pasando por momentos que harían las delicias de los más mansos autores electrónicos nórdicos. Sin olvidar el repicar de las campanas de Elorrio, mostrado en imagen sobre el telón de fondo y que compone uno de los elementos más novedosos de la nueva obra muda (entendiendo como tal la ausencia de palabra, que no de comunicación) protagonizada por el ilustre Juan Mari Beltrán y sus compañeros.

Ilustre. El adjetivo no está puesto a la brava. Beltrán es un delicioso entusiasta, ejemplo de trabahobby. Persona envidiable que ha convertido su labor en afición, y viceversa. Que disfruta de manera e ilusión casi infantil con la Txalaparta ya sea en formato disco (¿un ejemplo? El exquisito “Arditurri”) como en esos conciertos didácticos que ofrece. Espectáculos en los que intercala ejecuciones con entretenidas explicaciones del origen de los ritmos y su evolución.

Evolución, Así sentimos a Beltran en Lugaritz. En cuestiones de sonoridades no fue una novedad. Siempre fue persona abierta, aunque sus instrumentos fueran antiquísimos. Pero en su actuación donostiarra la transformación fue tan visual como conceptual. Lejos de interpretar únicamente ritmos con diferentes soportes, lo más sorprendente fue la novedosa “teatralización” del evento. Ya no es un concierto, ahora es casi una obra de teatro sacudida, bailada, proyectada. Una especie de “arte y ensayo” de la tradición vasca. Espacio en el que se integran los bailes de escena, y la aparición vocal de la profunda y sentida palabra de JoxAnton Artze, uno de los impulsores del colectivo Ez Dok Amairu. Grupo del que ETB ofrece estas semanas un precioso paseo documental.

Paseo documental, el txalapartero, que se encuentra recogido, ampliado, en papel de calidad y fotos artísticas, en el lujoso libro “Txalaparta“. En él rememoraremos el paseo de ritmos de vasos contra mesas, con tablas humedecidas y elementos de labranza sacudiendo las maderas.  Aquella velada  que ahuyentó los pocos temores que teníamos ante la aparente monotonía de las “canciones” de txalaparta. Y en la que casi maldecimos el “bis”, tan musical, tan standard, tan normal, después de tantos momentos atractivos y teatrales.

La elegancia ni se crea ni se destruye

Quienes me conocen en mi papel de barfly musiquero ya se saben la historia. El resto puede conocerla si sigue leyendo estas líneas.

Los hechos acontecen en el pasado festival Donostikluba 09, donde compartimos la noche Delorean con un integrante de La Oreja De Van Gogh. Una persona acorralada en cada esquina de su tránsito por jóvenes a los que la nocturnidad les había insuflado valor y grandes opiniones personales del tipo:  “Vosotros sois una mierda”,”Con la anterior cantante molaba más, la de ahora es una mierda”,”Sois unos vendidos (de mierda, claro)” ed at infinitum.

A todas ellas (y fueran casi una docena las que yo ví) el donostiarra famoso respondía con una sonrisa y un “¿Por qué pìensas eso?”, “¿En qué te basas?” y resto de solicitudes de razonamiento para una charla posterior. Le indiqué que, si yo hubiera sido el objeto de la “acusación personal” el límite de mis modales se hubiera parado en la casilla 5. O en la 4. PPero claro, uno igual no tiene la paciencia, elegancia y el saber estar de algunos coetaneos.

Me acordé de la historia ayer, cuando ví las declaraciones de Amaia Montero. Unas palabras llenas de ira, de resquemor. Una pataleta enrabietada a raiz de la no invitación a los actos del Tambor de Oro concedido a la banda donostiarra de la que formó parte. Lo peor de todo no es su punto de vista, que si bien retrata a la autora puede ser herencia de una separación traumática de la que no tenemos más datos. No, lo peor es que esas palabras se hicieron públicas, cuando deben ser trapos sucios internos o carne de biografía dentro de 40 años.

Entonces ví que la elegancia y la educación ni se crea ni se destruye, tan solo se transmite (hacia tu compañero de conversación)

Por cada concierto de Gaztemaniak muere un niño. ¿Tú que prefieres?

Esa fue, de manera sutil y sibilina, la frase titular que muchos extrajimos de la intervención radiofónica del señor Jose Ignacio Insausti en Más Que Palabras con motivo de la posible desaparición del ciclo de conciertos Gaztemaniak!.

Para los que no lo sepan, Insausti es el director de Infancia y Juventud de la Diputación Foral de Gipuzkoa, responsable final del programa de actuaciones que ahora se pone en entredicho. Y resulta complicado verle las dificultades, sobre todo cuando el propio director indica que G! vale 20.000 euros. Sí, no me olvidé ningún cero patatero. 20000.

Llevo un par de días relajándome para escribir algo sobre el tema. Pero nada, que no baja la vena ni arrancándome la piel a tilas. Como siempre, recurriremos al diccionario, para descubrir que incompetente es “quien no tiene capacidad para resolver con eficacia algo”. Por lo que, con total tranquilidad, me reafirmo en mi idea inicial: Jose Ignacio Insausti es un incompetente. Al menos en el tema que hoy nos ocupa.

No voy a aportar nada más. Solo que estoy cerca del boli rápido de Iturri.

E invitaros a pasar por el blog oficial (goragaztemaniak.wordpress.com), porque en muchos de sus comentarios se cuentan ideas que podían estar firmadas por mí tranquilamente.  Les deseo toda la suerte (y justicia) del mundo. Adheriros a la propuesta si os gusta. Avisad a vuestros amigos. Y si uno de ellos es el señor Insausti, darle las gracias por haber echado más gasolina para apagar el fuego.

Hoy, más que nunca: GORA GAZTEMANIAK!